Por. José Alberto Zea
Amecameca, estado de México a 21 de febrero de 2017.- Se cumple 434 años de la aparición del “Cristo Negro”, señor del Sacromonte, en donde llegarán a partir del primero de marzo, miles de turistas tanto nacionales como internacionales a visitar el milenario cerro que, en los tiempos prehispánicos los nativos del lugar, adoraban al Dios Tecaztlipoca, (Espejo Negro Humeante), este santuario es el tercero más visitado de los cuatro más importantes del país.
El cronista municipal, Luis López Rivera, cuenta que segun datos fueron unos arrieros que, cargaban en una carreta y mulas, al Cristo Negro, que está hecho de gabazo de caña, y que pesa solamente tres kilos, y que en una tormenta que cayó en este pueblo de Amaquemecan, dejaron la carga, pero al otro día que iban a llevarse la carreta, ya no se encontró, por lo que decidieron buscarla y fueron a dar al cerro milenario del Sacromonte.
“Los arrieros intentaron sacar a la mula con todo y la carreta con su preciosa carga, (Cristo Negro), pero no pudieron ya que se puso muy pesada, creyendo que, por voluntad de Dios, el Cristo debería quedarse en la cueva, por lo que, la Orden de los Dominicos que, custodiaban el centro conventual, a partir de 1583, empezaron a venerar lo que hoy se conoce como el Señor del Sacromonte”, dijo.
Tal vez cuando el primer custodio de los primero franciscanos que, llegaron a evangelizar a los originarios después de la conquista de México Tenochtitlan en el año de 1521, Fray Martín de Valencia, que, después de organizar a los Preclaros para que enseñaran la palabra cristiana católica, se fue a vivir a Tlalmanalco y Amecameca, este último pueblo, fue en una gruta del Sacromonte que, queda enfrente del Ixtaccihuatl y el Popocatépetl, en donde realizaban ceremonias los nativos del lugar, fue entonces que, no es extraño que, al encontrar en el año de 1583 la carreta en la gruta y no poder llevársela por lo pesada como dice la tradición oral, se quedara en ese lugar, donde después le hicieran una ermita, donde miles de visitantes nacionales e internacionales, en especial de, Valencia de Don Juan España, lleguen el miércoles de ceniza donde los custodios abren la gruta para ver donde oraba, Fray Martín de Valencia, y ver de cerca al Cristo Negro.
No es de extrañarse también que, en la cueva donde realizaban el culto prehispánico, a Tecaztlipoca, por los nativos del lugar, (Totolimpanecas), también se quedara el Cristo Negro, anteriormente este cerro milenario era conocido como Chalchiumomozco, en donde también los temperos adoraban a Chalchiuhtlicue, (Diosa del Agua y del Jade), el cual como en otras localidades como Chalma, en donde hacen la reverencia al cristo, En el cerro del Tepeyac, a la Virgen de Guadalupe, antes Tonatzin, en este lugar llegan miles y miles de visitantes a subir al cerro del Sacromonte.
Don Joaquín García Icazbalceta, en los documentos de la Historia de México, escrita en el año de 1541, dice a la letra, “En el año postrero que, Fray Martín de Valencia, dejó de tener oficio por su voluntad, escogió a ser un morador más en los pueblos de Tlalmanalco y Amaquemecan, donde en este último pueblo, escogió como su casa la gruta arriba del cerro que hoy se le conoce como Sacromonte”.
Otro pasaje lo describe el padre Gerónimo de Mendieta, dice que, “Fray Martín de Valencia, mandó a derribar el centro ceremonial de los Totolimpanecas, y que con la misma piedra se pudiera edificar una ermita, el padre franciscano, Fray Martín de Valencia, después de morir un 21 de marzo de 1534 en la rivera de Ayotzingo, los lugareños de Tlalmanalco y Amecameca, lo trajeron a la iglesia de San Luis Obispo de Tolosa, donde más de 30 años su cuerpo quedó incorrupto, sin embargo desapareció del recinto católico”, existen dos versiones más, que después de morir el primer custodio de los franciscanos que llegan en el año de 1524 a tierras mexicanas a evangelizar a los naturales, fue sustraído por nativos de Amecameca, y enterrado en una rocas que, por ciento en todo el año existes rosas y la otra que se lo llevaron a la parroquia de Xochimilco.
Fray Juan de Torquemada, dice que, “Después de su muerte Fray Martín de Valencia, naturales del pueblo de Amaquemecan, fueron cuidar el cuerpo inerte del Padre Valencia, el cual vigilaron la ropa con mucho cuidado, ya que creían que por tener las casullas les daría protección y los socorrería en todas y cada una de sus necesidades; y fueron tan perseverantes en ésta devoción; que tuvieron las reliquias, por espacio de casi cincuenta años”.
Luis López Rivera, historiador de este municipio, “Amecameca Con Encanto”, destaca que, se espera la llegada de más de 150 mil turistas, entre el primero de marzo y 5 del mismo mes, en donde habrá más de 500 elementos de diferentes corporaciones de seguridad a nivel federal, estatal, municipal y de protección civil de diferentes municipios que, año con año apoyan a este evento religioso muy importante y la mayor festividad católica de la zona oriente de la entidad mexiquense.
El patronato reconoció que este año se buscara que haya mejor organización en la subida como en la bajada y se harán rondines para prevenir cualquier accidente y principalmente la perdida de infantes ante la llegada de miles de turistas.

AGUIEN SERIA TAN AMABLE DE DECIRME A QUE HORA ES LA MISA EN EL SANTURAIO DEL SACROMONTE EL MIERCOLES DE CENIZA
Las misas se celebran casi cada hora el miercoles de ceniza. Lo bonito es bajar con la imagen a las 6 de la tarde y acompañar la procesion por toda la parte Sur de Amecameca.