
Por: PEPE TOÑO
Cada vez más se registran agresiones contra policías privados, municipales, estatales y federales. Se ha perdido el respeto hacia esa autoridad todo ocasionado por la mala actuación de algunos uniformados al haber cometido actos de corrupción y abusado de su autoridad; la mala actuación de algunos uniformados hace que todos los policías sean mal vistos y ahora varios son agredidos a golpes o balazos con la pérdida de la vida.
Este pasado fin de semana fueron agredidos elementos de la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana (CES) en el municipio de Ecatepec, ocasionando la muerte de la Policía, Mirna Esmeralda Guerrero Ramírez y resultó herido su compañero Arturo Huerta Hernández ambos uniformados fueron atacados por sujetos a bordo de un vehículo cuando realizaban el operativo “Ecatepec Seguro”.
En tanto en el municipio de Valle de Chalco, resulta herido el custodio de nombre Adrián Dator Coido, ello luego que varios sujetos intentaron cometer el robo a una tiendas express, por lo cual el custodio de un camión de transportadora de valores al observar dicho ilícito intervino y en el enfrentamiento perdió la vida uno de los presuntos delincuentes, el cual no fue reconocido en tanto el uniformado fue trasladado a recibir la atención médica.
Otro de los casos fue el del elemento de la Policía Bancaria Industrial (PBI) de la Ciudad de México quien fue agredido por el conductor de un vehículo Audi, Rafael Márquez Gasperi que discutía con un ciclista, el conductor del auto al final se dio a la fuga arrollando una bicicleta. El Chofer luego se presentó a declarar y asegura que se dio a la fuga al verse amenazado. De aquí en adelante se registraran más agresiones de ciudadanos hacia policías y luego se presentaran a declarar, tras señalar que fue porque se vieron amenazados.
En el estado de México como en la Ciudad de México las agresiones contra policías es frecuente, aquí el uniformado ya no es respetado por la ciudadanía. En otras entidades estos son agredidos por grupos criminales donde los policías luchan recuperar los sitios que han ganado esos personajes, pero aquí en la zona metropolitana son agredidos por razones a lo mejor igual y otras porque ya no les tienen respeto.
El policía en la actualidad en lugar de ser el que ponga el orden en alguna riña, más bien es agredido, no se le respeta, lo desarman y con la misma lo asesinan; en algún asalto es blanco de la delincuencia. En varios municipios el uniformado a pesar de exponer su vida por el simple hecho de portar el uniforme recibe a cambio una mala paga, que lo obliga a tener que cometer actos de extorsión o de abuso de autoridad, ya que debe entregar una “cuota” a su superior.
En varios casos los uniformados ya no quieren prestar la ayuda donde la requieren ante el temor de ser agredidos y en otros porque no les brinda sus superiores el apoyo adecuado para poder intervenir en casos de enfrentamientos, balaceras y más.

Efectivamente, como se menciona en el reportaje los policías son agredidos por delincuentes, poblaciones enardecidas, ciudadanos borrachos… etc. pero esto no es solo en México, se da en cualquier país de cualquier continente.
Pero en México, este descontento contra los cuerpos de seguridad se ha dado por varias razones, una de ellas son los errores cometidos por los policías, ya sea por no haber actuado apegado al Derecho o por corromperse en su actuación, pero otra igualmente terrible, es la actuación de los órganos de justicia, quienes no resuelven las causas penales conforme a la ley, sino que se basan en determinaciones o arreglos que hacen las copulas políticas, para favorecer a tal o cual movimiento, sin importarles todas las pruebas que se pudieron acumulas contra los indiciados. Lo anterior en su conjunto a llevado a la ciudadanía a un estado de hartazgo social, que a la mínima provocación explota contra los que en ese momento representan al Gobierno.
¿Qué provoca este hartazgo social? La impunidad y corrupción de los políticos, los muy bajos sueldos, los exagerados impuestos, el costo elevado de las gasolinas, los malos tratos y desprecios que reciben en oficinas públicas, la falta de oportunidades para seguir estudiando… etc.
Aquí el detalle, es que la clase política jamás se hará responsable de ser el causante de lo que se vive en este momento dentro de nuestra sociedad, por lo que, ha tratado de canalizar este enojo a otros ámbitos, en especial contra los cuerpos de seguridad, ya que, a base de campañas publicitarias mediaticas encamina a la sociedad a ubicar como culpables de todos sus problemas a los policías, con los cuales desahogan al momento su ira.