27 abril, 2026

Reporteros en Movimiento

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Por Raúl Río Valle

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1. El domingo 5 de junio, ante el despeñadero que a todos ellos jalaba al abismo; el PRI, el PAN, la oligarquía empresarial, el duopolio televisivo y medios afines, la alta jerarquía católica, así como todos aquellos que han sido beneficiados por el aquelarre neoliberal, decidieron lanzar una especie de bomba al aire, como último recurso para lograr su sobrevivencia y mantener a toda costa el saqueo neoliberal.

Han abandonado su intención de buscar un «candidato independiente» para frenar a AMLO rumbo al 2018 y van a intentar levantar de los escombros una nueva versión de alternancia con el PAN.

Todo el bloque dominante unido hace el relanzamiento del PAN mediante un gran show mediático que intenta acallar protestas y generar sumisión, con encuestadoras y encuestas a modo, con la comentocracia mediática a la ofensiva y con un INE totalmente controlado y dispuesto a permitir las peores trapacerías, convertir a la democracia en una venta de garaje con la compra generalizada del voto, o en reactivar el algoritmo Hildebrando de 2006, que ajusta derrotas y las convierte en victorias. La oligarquía neoliberal se la va a jugar con el PAN, generando la ilusión de la alternancia gatopardista, creyendo que es la única y última manera en que pueden frenar a MORENA y a AMLO en el 2018.

La bomba que han lanzado nos puede destruir a todos, la defensa de sus mezquinos intereses monetarios y de clase son su guía, lo demás literalmente les vale, en especial el interés público.

2. El PRI por el momento ya no sale del despeñadero, es su debacle total, es el fracaso del peñismo-salinismo. Los grandes perdedores de la jornada electoral del 5 de junio son Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones y el PRI, que pactan su derrota y abren paso al PAN, tienen el peor resultado de su historia, pues siendo gobierno federal pierden más posiciones que cuando jugaron a la oposición con el PAN entre 2000 y 2012.

El modelo Atlacomulco no cuajó, se derrumbó. El PRI deja de ser viable para las derechas, se va a la banca. Peña no sale a dar la cara por la derrota, porque para el PRI será muy difícil presentar una propuesta ganadora para el 2018. El PRI se va al despeñadero y la derecha empresarial y los poderes fácticos giran hacia el PAN de nueva cuenta. Peña queda eclipsado y muy difícilmente él pondrá al candidato del PRI en 2018, si acaso le dejarán poner a un candidato perdedor. El otro derrotado es Manlio Fabio Beltrones que sale de la carrera presidencial y posiblemente de la presidencia del PRI.

El PRI cierra un ciclo en el desprestigio global, adentro y afuera es mal visto por su estrepitoso fracaso, puede morir ahogado en un océano de corrupción e impunidad.

3. El regreso del PAN viene, nuevamente, de la mano de los empresarios, particularmente pero no exclusivamente de los norteños, los poderes mediáticos y de la jerarquía católica, cansados de los fracasos de Peña Nieto y del PRI. A estás alturas para la fracción empresarial que soñó con beneficiarse con las míticas reformas estructurales, está claro que se quedaron esperando la bonanza prometida. Por eso para ellos más vale malo por conocido que bueno por conocer. Se darán su tiempo para promover e intentar imponer a Margarita Zavala como candidata de las derechas. AMLO, otra vez, se ha convertido en la pesadilla que no los deja dormir.

Los empresarios regiomontanos tienen una amplia hegemonía entre sus similares en todo el norte del país, son el origen del rompimiento de los empresarios con el PRI en 1982 por la nacionalización de la banca. Fueron la fuente de los empresarios norteños que tomaron por asalto al PAN y eran conocidos como «Los Barbaros del Norte», y que en alianza con Salinas pusieron a algunos de sus personeros como gobernadores en Baja California, Chihuahua, Nuevo León, Guanajuato y Jalisco.

Ahora el PAN y los empresarios norteños gobernarán Baja California, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas en frontera norte, donde hay una coexistencia nada pacífica, pero tal vez de beneficio común, entre el poder empresarial, el poder político y el poder del narco. También gobernará otro corredor importante para el narco, en el Golfo de México y el Caribe, que pasa por Tamaulipas, Veracruz y Quintana Roo. Con una clase política que cruza a políticos del PRI y del PAN. Donde la vox populi propaga que en Tamaulipas solamente cambiarán de Cártel.

En Veracruz llevan al poder a un estandarte PRI-PAN de la corrupción y la impunidad de la clase política, en Quintana Roo el PRI y el PAN comparten a Carlos Joaquín González como gobernador, hermano de Pedro Joaquín Coldwell, secretario de energía de Peña Nieto. Siendo el ejemplo más claro de que el PRI y el PAN integran una misma clase política con intereses afines. El 5 de junio han ratificado la ampliación del Pacto por México entre el PAN y el PRI, sumando de manera subordinada al PRD y a toda la chiquitocracia.

4. El PRD se extingue lenta e inexorablemente. Pero mientras tanto se convierte en apéndice del PAN, en un bastón ocasional para las huestes azules. El PRD pierde por segunda ocasión consecutiva la elección en la CDMX y mueren los sueños presidenciales de Miguel Ángel Mancera. Que solamente le servirá a la derecha para intentar hacer daño desde la «izquierda».

El PRD es un partido Zombi, sin propuesta ni iniciativa política, que va a la deriva en busca del mejor postor y dividido en tres partes. Nueva Izquierda que ha venido apostando por ser aliado del PAN; Alternativa Democrática Nacional que seguirá jugando a favor de hacer alianza con el PRI; y una minúscula parte que aboga porque AMLO haga alianza con el PRD para que sea su candidato a la presidencia, pero que no tienen presencia suficiente en los órganos de dirección del PRD, son grupos marginales y residuales que nunca podrán hacer mayoría al seno del PRD.

Nueva Izquierda y ADN parecen antagónicos pero no lo son, se pondrán de acuerdo para hacer alianzas, según les convenga, con el PAN, con el PRI o simultáneamente con los dos. Por lo mientras el proceso de liquidación del PRD continuará, pero también el éxodo del electorado de izquierda hacia MORENA seguirá y seguramente se ampliará.

4. MORENA crece y se consolida. Es ya la tercera fuerza político electoral del país y consolida su presencia territorial en el país. Se afianza como el único referente de la izquierda en el ámbito político y electoral. Extiende sus relaciones con los movimientos sociales, ciudadanos, de defensa de derechos humanos y lo quiere hacer con todas las organizaciones de la sociedad civil que luchan y resisten la andanada neoliberal.

Ha sido benéfica y de mutua conveniencia la alianza de MORENA con amplios sectores del magisterio. Pero ese acercamiento debe ampliarse a otros sectores sociales y con personalidades de la vida pública local y nacional. Igual debe hacerlo con la izquierda no partidaria y la que no participa en elecciones. MORENA debe impulsar una gran alianza, un gran movimiento de movimientos de todos los que estén en contra de las políticas neoliberales y a favor de un gobierno progresista, democrático y popular.

Por lo pronto MORENA se consolida como la principal fuerza progresista y de izquierda en México, ratifica su mayoría en la ciudad de México y tiene una gran participación en Veracruz en una elección que huele a fraude, en Zacatecas y en Oaxaca. Tiene resultados de dos dígitos en Quintana y en Puebla. Mantiene en alto al aspirante presidencial mejor posicionado para el 2018. Y que por esa razón el PAN, el PRI y la oligarquía neoliberal lo convierten en su enemigo a vencer.

El crecimiento de MORENA impide el establecimiento del sueño dorado de las derechas, de un bipartidismo. El escenario político mexicano es nuevamente de tercios, con una izquierda aglutinada en torno a MORENA y una derecha bicéfala. Al impulsar nuevamente al PAN, con el apoyo del PRI, la oligarquía neoliberal le apuesta otra vez a la polarización para intentar derrotar a AMLO, a MORENA y a la izquierda en su conjunto, para continuar saqueando a todo México.

5. La derecha ha movido sus fichas en el tablero en una jugada desesperada, pero no ha puesto a la izquierda en jaque. La derecha apuesta al todo por el todo y se puede quedar con nada. Pero en esta jugada extrema pone en riesgo la viabilidad democrática y el futuro mismo del país. El camino de los fraudes van cerrar los caminos de la democracia y del desarrollo económico y social de México. Un cambio de régimen político es lo que necesitamos. Terminar con el amasiato PRI-PAN o PAN-PRI es urgente y necesario.

AMLO, Margarita y Chong se perfilan para el 2018. A Chong le jugarán a lo chino, o si ya sabe, él solito se dejará caer si no levanta el vuelo. La final por la que apuestan las derechas es la que lleve a encontrase a Margarita frente a AMLO.

Y la oligarquía apuesta desde hoy por Margarita. Por eso su coordinador de campaña Felipe Calderón anda eufórico. Falta escuchar la opinión del gordillista Rafael Moreno Valle y de Ricardo Anaya, pero a este último Diego Fernández de Ceballos le puede hablar al oído, como él sabe hacerlo, para disciplinarlo. Al menos eso creen los promotores de Margarita.

Ya veremos. Por lo pronto la tormenta ya se anuncia en el horizonte con rayos y centellas.

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