
Su cuerpo fue abandonado frente al lote marcado con el número 46 de la calle Ejército del Sur esquina con Everardo González, de la colonia Emiliano Zapata.
La mujer, cuyo rostro quedó destrozado; estaba con los brazos extendidos y con la ropa desarreglada.
Aún no se sabe si la violaron y después la mataron para que no denunciara a sus agresores o fue una venganza.
En este caso, la mataron con un pedazo de piedra, la cual estaba ensangrentada.
Al lugar llegó la policía municipal y la del Estado de México para resguardar el lugar, mientras llegaba la autoridad ministerial.
