CHALCO, Méx. 14 de agosto 2015.- Un rotundo NO le dicen al alcalde priista, Francisco Osorno Soberón, en su intención de reubicar a más de dos mil tianguistas del centro histórico a la avenida Vicente Guerrero, ya que afectaría a familias, médicos y otros profesionistas que tienen clínicas, escuelas, hospitales y casas sobre esa zona.
Los afectados le enviaron un escrito al presidente municipal para que se abstenga de mover a más de mil tianguistas a la avenida Vicente Guerrero, donde también hay un deportivo y es salida para los automovilistas que se dirigen a los pueblos de Cuautzingo, San Martín Cuautlalpan y Santa María Huexoculco.
«No estamos de acuerdo en que se ponga el mercado sobre la calle Vicente Guerrero, ya que afectaría nuestros trabajos y entradas para los pacientes y será un conflicto vial», expresaron en una misiva que enviaron a Francisco Osorno Soberón.
Entre los afectados se encuentran médicos y enfermeras del hospital de María, clínicas dentales, el colegio Juana de Asbaje, entre otros.
Asimismo, familias del lugar aseguraron que esa zona es residencial y no se puede colocar un tianguis.
Por otro lado, un numeroso grupo de tianguistas tampoco se quieren reubicar a la avenida Vicente Guerrero, ya que por tradición y desde hace más de 100 años se colocan en el centro histórico de Chalco.
El presidente municipal Francisco Osorno pretende sacar a más de dos mil tianguistas del centro histórico para continuar obras de remodelación, pero después de terminarlas, no permitirá el regreso de los vendedores, por ello las protestas en su contra.

En efecto, pese a la oposición, varios comerciantes informales se instalaron hoy sobra Guerrero, casi hasta las puertas del parque Solidaridad, frente a ODAPAS. Hay ropa usada, herramientas, etc. Pero casi nadie vende un sólo artículo porque es poca la gente que pasa por ese lugar. Guerrero es de doble sentido, pero tiene complicaciones de tránsito porque el comercio está utilizando el carril derecho (de salida) Frente a ODAPAS, un transporte pesado estuvo a punto de atropellar a un grupo de niños con sus papás, quienes habían acudido a la clausura del Tercer Curso de Verano, organizado por el municipio, precisamente en el Solidaridad. No había elementos de Tránsito para resguardar la seguridad de los peatones. Comerciantes que sólo rondan por el lugar manifiestan su enojo por el cambio. Afirman que varios de sus colegas «no se van a mover de su lugar». Tal vez faltó promoción e información al público en general, pues como dice la nota relacionada con este asunto, cien años de vender en el centro son muchos para cambiarse ahora. Hace un año, finales de este mes, el alcalde, Paco Osorno, se comprometió a reubicar al ambulantaje, por presiones de los vecinos del centro. Dijo que el cambio sería paulatino y no a garrotazos. Es un problema social muy grande. Dichos vecinos se quejan de que lod informales les ocasiona apagones, basura, falta de estacionamiento, aceites y grasas en las coladeras y, en algunos casos específicos, delincuencia y drogadicción. El VIPS cerró. En contraparte, los vendedores informales apelan a su derecho al trabajo para la subsistencia de más de 2 mil familias. Y es que sólo en las estadísticas del gobierno hay muchos empleos, porque en la práctica se generan muy pocos y mal pagados. Ojalá y este problema se resuelva en paz, para bien de todos los chalquenses y de sus visitantes…