
A más de una década de la publicación de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (LFPED), aún falta mucho por hacer en la materia, pues esta problemática social sigue presente en todos los ámbitos y continúa vulnerando los derechos humanos de miles de personas en el país, por lo que es necesario robustecerla, afirmó la diputada Lucila Garfias Gutiérrez.
Refirió que de acuerdo con el proyecto «Etnicidad y Raza en América Latina» (PERLA, por sus siglas en inglés), dado a conocer en febrero pasado, el 67 por ciento de los mexicanos encuestados afirmó haber presenciado actos de discriminación por motivos económicos o de pobreza; mientras que el 55 por ciento dijo haber sido testigo de discriminación por color de piel.
El estudio realizado por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas) en conjunto con la Universidad de Princeton, y que hizo sus estudios en Brasil, Colombia, Perú y México, afirma que en nuestro país, una persona de piel clara con estudios universitarios tiene 11 por ciento más posibilidades de conseguir un trabajo mejor pagado, contra 4 por ciento de un ciudadano con una piel más oscura.
A su vez, dijo, en el Reporte sobre la discriminación en México 2012 se advierte que el mayor número de actos discriminatorios denunciados en el país acontecen en el ámbito laboral, donde se niega el acceso a un trabajo digno por situaciones como la edad, salud, apariencia física, y en el caso de las mujeres, estado civil, hijos y estado de no gravidez.
