POR: JOSE ALBERTO ZEA DOMINGUEZ

COCOTITLÁN, MEX.- Con un costo de más de 4 millones de pesos, y la puesta de hojas de Oro de 23.15 quilates en las Cúpulas de la iglesia de “San José”, de la cabecera municipal, se está remodelando este recinto cristiano que, tenía más de 40 años que no se le daba el mantenimiento, informó el párroco, Justino Martín Hernández Rueda.
Resaltó que con la donación de la ciudadanía y de particulares, así como del apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se está llevando la remodelación de la cúpula y techumbre de la iglesia dedicados a San José, que tenía más de 40 años que no se le daba el mantenimiento adecuado.
“Hasta el momento la iglesia de San José, lleva el 85 por ciento de avance, ya que se está decorando las cúpulas de la iglesia con hojas de Oro de 23.15 quilates además de darle el mantenimiento al retablo principal dedicado a san José, santo patrono de los Cocotitlenses, y a la Virgen de la Inmaculada Concepción de María”, dijo.
Señaló que existe un retablo del siglo, XVII, llamado, la “Pasión del Calvario”, que se le tiene que dar con urgencia el mantenimiento, ya que corre el riesgo que se pierda sus facciones, por lo que se le pedirá al INAH, que de el permiso pertinente para que expertos en la materia lo reparen.
Por otro lado, a mediados de febrero, la Iglesia de la Concepción de María, de Amecameca, será entregada, ya que el avance de su remodelación es de un 90 por ciento, así mismo la iglesia de San Luis Obispo de Tolosa, primera en construirse después de la Conquista de México Tenochtitlán, en el municipio de Tlalmanalco, está esperando que el INAH, de el permiso para iniciar la remodelación, ya que tiene un deterioro del 70 por ciento en su estructura.

Está bien que se remodelen los templos, pero agregarles hojas de oro y presumirlo sólo incita la codicia de los «rateros». El párroco de referencia debe ser más cauteloso porque están documentados los asaltos a los templos, donde se corre el riesgo no sólo del robo sino de la integridad física de quienes realizan los servicios en esos lugares. Recordemos que en Plaza Sendero de Ixtapaluca un comanda se llevó los cuatro cajeros de un banco, pese a la vigilancia; en Chalco aparecen a cada rato cuerpos abandonados, en Tlalmanalco aún quedan huellas de tumbas con cadáveres. En suma, la zona oriente, como el resto del Estado de México tiene violencia y los delitos mayores son por robo con violencia