4 abril, 2026

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P1180978 P1180979POR: JOSE ALBERTO ZEA DOMINGUEZ

AMECAMECA, MEX.- Los padres Agustinos en el siglo XVI, comenzaron con la tradición de las Posadas, en recuerdo de los Aztecas que, le rendían culto a Quetzalcóatl, con esto pudieron finalidad de evangelizar a los naturales a la religión cristiana, manifestó el Párroco del Templo de la Virgen de la Asunción, Emmanuel Ángeles García.

Después de inaugurar  de promover el “Nacimiento más Grande de la Zona Oriente”, en el interior de la parroquia de la Virgen de la Asunción, el Padre, Ángeles García, dijo que, el espíritu navideño ha sido para los comerciantes que, atraen a los vecinos para comprar un regalo en estas vísperas de Navidad, y que se les olvida que, en estos días son para brindar amor al prójimo.

Recordó que, el origen de las posadas en México, fue gracias a los frailes Agustinos, ya que ellos introdujeron las Piñatas, sin embargo, ellos estudiaron la historia de los antiguos Mexicas, que al ver que le rendían tributo a Quetzalcóatl, que en la antigüedad, los Aztecas, vestían, le daban de comer y le rendían tributo a un hombre, que se paseaba por las calles engalanado, sin embargo a los 9 días era sacrificado.

“Con base a la historia, los Frailes Agustinos, comenzaron las posadas, una con la Piñata con sus 7 picos que eran los pecados, y la otra que, hacían un novenario como lo hacían antes en la época prehispánica, con la finalidad de evangelizar a los naturales de México Tenochtitlán, cosa que fue bien recibida por los habitantes del Siglo XVI”, dijo.

Por otra parte, el padre, Emmanuel Ángeles García, dijo que, los comerciantes realizan ventas exageradas, ya que no es tradición, sino costumbre que los habitantes compren un regalo, sin embargo muchos de los mexicanos no cuentan con dinero suficiente para un obsequio y el espíritu navideño va mermando por no tener dinero para un presente navideño.

Puntualizó diciendo que, anteriormente la gente en estos días decembrinos, les daban a los extraños de beber, comer y vestir, sin embargo por la inseguridad, hoy temen darles como lo reza la religión cristiana, ya que, no se sabe si al darle un regalo de corazón, están metiendo a un delincuente.

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