17 junio, 2026

Reporteros en Movimiento

Información sin censura

SKLMWJKLMLSAPor JUAN CARLOS ROJAS

CON UN PAÍS INCENDIADO, SIN ENCONTRAR TODAVÍA A LOS OTROS 42 NORMALISTAS DE AYOTZINAPA, SECUESTRADOS HACE MÁS DE 70 DÍAS POR LAS BANDAS DEL CRIMEN ORGANIZADO, EN CONTUBERNIO CON EL ESTADO MEXICANO, EN MEDIO DEL ESCÁNDALO POR LA “CASITA BLANCA” Y AUN SIN LA RENUNCIA DE ENRIQUE PEÑA NIETO, SE RECORDÓ EN MÉXICO EL ANIVERSARIO DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS, PROMULGADA POR LA ONU. Para el efecto, una serie de organizaciones de comunicadores (Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa, Sindicato Independiente de Trabajadores de La Jornada, el sindicato único de Trabajadores de Notimex, Radio Educación, la Revista Contralínea y la Casa de los Derechos de los Periodistas, convocamos a un evento público de conmemoración de tan trascendente documento, pero también en protesta por los crímenes, atentados, desapariciones, amenazas e intentos de intimidación, en contra de los periodistas y de los medios de comunicación.

BAJO EL LEMA: “EN UN CLIMA DE MUERTE, VIOLENCIA Y REPRESIÓN NO PUEDE HABER LIBERTAD DE EXPRESIÓN”, nos reunimos en el Monumento a Francisco Zarco, en Paseo de la Reforma, afuera del Metro Hidalgo, donde se hizo un pronunciamiento conjunto, leído también al alimón por representantes de las organizaciones que convocaron. En dicho documento se dice que “Hace menos de seis meses, periodistas independientes y organizados en sindicatos nos reunimos en este mismo sitio para decir, como cada año, que no olvidamos que el 30 de mayo de 1984 fue asesinado Manuel Buendía Tellezgirón. Con ese crimen los periodistas tuvimos la violenta confirmación de que nada ni nadie, más allá de nuestro propio tesón o voluntad, podrían defendernos de la violencia ejercida si no con la complicidad, por lo menos con la complacencia de autoridades poco dispuestas a defender el derecho a la libre expresión y al ejercicio seguro de nuestra profesión. Desde entonces las cosas no van mejor. Regímenes han ido y vuelto, cayó el PRI y durante los doce años de alternancia, particularmente durante el calderonato, México se volvió el segundo país más peligroso para el ejercicio periodístico, sólo después de Irak.

“CON LA VUELTA DEL PRI LAS COSAS NO CAMBIAN SINO PARA EMPEORAR. HOY SOMOS LA NACIÓN MÁS RIESGOSA DEL MUNDO PARA REPORTEROS Y FOTÓGRAFOS, CUYA VIDA SE JUEGAN EN CADA ORDEN (de trabajo). A pesar de contar con una vigorosa infraestructura con presupuesto para la protección, a diferencia de otras naciones que no cuentan con ella, en este país la burocracia, la corrupción, la impunidad y los más oscuros intereses impiden un funcionamiento eficaz. Hoy, en el Día de la Declaración de los Derechos Humanos, de nuevo nos reunimos en esta plaza, pero nos faltan los 43 normalistas de Ayotzinapa. El mundo conmemora hoy el Día Internacional de los Derechos Humanos, piedra angular para la convivencia de Estados y gobiernos democráticos que respetan a sus ciudadanos. Infortunadamente, en nuestro país las acciones de quien actualmente encabeza el gobierno, el señor Enrique Peña Nieto, van por caminos distintos y hasta opuestos, pues lo que en materia de derechos humanos está plasmado en la Constitución y en ordenamientos internacionales, en la realidad es letra muerta, mera simulación. Lo cierto es que hoy en México se violan más y en mayor número los derechos humanos y las garantías individuales de la mayoría de los sectores de la población” prosigue el documento.

DENUNCIAN QUE “DESDE EL ESTADO, A TRAVÉS DE SUS AGENTES, SE AGREDE DE MANERA MÁS FRECUENTE A LOS CIUDADANOS Y SE REPRIME REITERADAMENTE A LA POBLACIÓN. VIOLENCIA Y REPRESIÓN SE PRACTICAN DE MANERA IMPUNE. Como periodistas, como mexicanos unimos nuestros reclamos al de todos los mexicanos para exigir el respeto a nuestra integridad física, al ejercicio pleno y democrático de nuestro derecho de expresión, y del derecho0 de la ciudadanía a informarse libremente. No es fácil pedir que callemos cuando la realidad sigue siendo violenta< y peligrosa. Las cifras de la Casa de los Dere3chos de los Periodistas dan cuenta del aumento de las agresiones que van desde amenazas, hasta asesinatos, pasando por la violencia verbal, la intimidación, las demandas y las advertencias de no publica esto o

aquello. Denunciamos, aunque la Procuraduría General de la República, esté cansada de reclamos que su Fiscalía especializada para la Atención a Delitos contra los Periodistas no ofrece protección ni respaldo que el Estado tendría que exigir a un asunto tan delicado como es el de la revista Contralínea en el Distrito Federal. Que los mecanismos del Estado no han resultado efectivos y la Fiscalía de la PGR se mantiene, como muchas otras dependencias públicas, como un elefante blanco que no cumple su cometido.

“PEOR AÚN –AÑADEN-, EN UN CONTEXTO DE REFORMA LABORAL, CUYO HILO CONDUCTOR CONSISTE EN LA “FLEXIBILIZACIÓN” LABORAL (ES DECIR, REGLAS QUE BENEFICIAN MÁS AL PATRÓN QUE A LOS TRABAJADORES) y cuando el clima abiertamente antisindical que quedó sembrado desde el sexenio anterior, la certeza laboral de los periodistas es casi una mera aspiración. La estabilidad laboral prácticamente ha desaparecido. Los periodistas que laboran sin contratos formales ni prestaciones de ley, con sueldos muy por debajo de sus capacidades y exigencias, son la gran mayoría. Las peores condiciones laborales las viven nuestros compañeros de Guerrero, donde se les pagan 20 pesos por nota publicada, y el reportero debe entregar cada día cinco notas. Cuando el reportero abre el diario por la mañana y ve que sólo le publicaron dos notas, sabe que esos 40 pesos no le alcanzarán para cubrir la gira que realiza el alcalde de Iguala, y como si estuviéramos en tiempos de don Porfirio al pedir para viáticos es común que el director le entregue cinco ejemplares para que los venda y de ahí tome para cumplir y traer la nota del día. Esa es nuestra realidad. Sobre la cabeza de muchos pende la amenaza del desempleo y, salvo casos excepcionales, la Cláusula de Conciencia, el respeto al derecho de secrecía de las fuentes y el respaldo jurídico del medio ante una situación jurídica determinada, son simples sueños.

“EN ESTE CONTEXTO, EL ACTO QUE HOY NOS REÚNE ES, NUEVAMENTE, UNA EXIGENCIA PARA QUE ACABE LA IMPUNIDAD QUE PERSISTE EN TORNO A LA MAYORÍA DE LOS ASESINATOS, DESAPARICIONES FORZADAS Y OTROS ABUSOS GRAVES CONTRA LOS PERIODISTAS. En la República Mexicana a las y los periodistas se nos ha negado el derecho al trabajo digno, esto es, al trabajo decente, lo que implica libertad de asociación y contratación colectiva, seguridad social, salario digno y empleo estable. Hay que reconocer que apenas 3 por ciento de los periodistas está afiliado a un sindicato. El resto, cerca de 30 mil trabajadores, se encuentra desprotegido y enfrenta solo y por su cuenta la afectación de sus derechos laborales mientras enfrenta situaciones de alto riesgo que ponen en peligro su vida. Quienes han sido asesinados en el cumplimiento del ejercicio periodístico han dejado desprotegidas a sus familias dado que en general son contratados como free lance, sin prestaciones ni derecho a la jubilación y sin estabilidad en el empleo. Dado este panorama, es urgente romper el aislamiento y el individualismo característico del periodista, comprender que más allá de ser amigos de las estrellas y de los políticos, somos sobre todo trabajadores de los medios de comunicación y como tales tendremos mayor fuerza organizados en sindicatos para pugnar juntos por el respeto a nuestros derechos laborales, pues, como bien ha señalado la Federación Internacional de Periodistas, la libertad de expresión exige garantías laborales, y es parte fundamental de la construcción de la democracia en nuestro país”, finalizaron.

Y mientras seguimos esperando la renuncia de Enrique Peña Nieto, marchando en demanda de justicia por las avenidas principales de la Ciudad de México, les deseo suerte y ¡Hasta la próxima!

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