7 septiembre, 2026

Reporteros en Movimiento

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pol8-440x293*También acribilló a una mujer de Texcoco, durante la agresión a estudiantes en Iguala, el pasado 26 de septiembre.
CHALCO, Méx.- La policía municipal de Iguala, estado de Guerrero, fue la que detuvo a cuatro vecinos de Chalco que regresaban de un funeral, pero que sus restos óseos fueron encontrados en una de las fosas, cuando se buscaba a los normalistas de Ayotzinapa; asimismo, también acribillaron a una mujer de Texcoco, que viajaba en un autobús que había sido retenido por los estudiantes el pasado 26 de septiembre.

La mujer era originaria del pueblo de San José Texopa, municipio de Texcoco,  que supuestamente viajaba en un taxi cuando acribillaron a los normalistas en el momento en que circulaban en un autobús, el pasado 26 de septiembre.
Sus familiares indicaron que ella iba en un autobús que habían tomado los estudiantes y no en un taxi, como se informó la principio, pero su familia, decidió “no mover más el asunto ni exigir indemnización y justicia” por los riesgos que hay en Iguala con las mismas autoridades estatales y federales.
El cuerpo de la mujer cuyo nombre no quiso ser revelado, fue traslado por sus familiares desde Iguala hasta Texcoco, sin que recibirán apoyo del gobierno federal, estatal o municipal. “La familia absorbió todos los gasto, no tuvieron ningún tipo de ayuda y por lo mismo, ya ni quisieron mover nada del tema”.
El sepelio de esta mujer texocana, se realizó el 30 de septiembre en el pueblo de San José Texopa, de una manera discreta, porque se temía una represión en contra de la familia.
A raíz de que el procurador del estado de México, Alejandro Gómez Sánchez, reconoció que cuatro personas localizadas en una fosa clandestina en Iguala,  Guerrero, eran del municipio de Chalco, se pudo localizar a sus familiares que establecieron que la última vez que se tuvo contacto con ellas, era cuando fueron detenidos por la policía municipal de Iguala cuando regresaban del funeral del abuelo de la familia.
 Ellos, eran parte de la familia de Gildardo Lagunas, quien al funeral del abuelo, fue acompañado por su hijo Luis Alfredo, de 21 años, así como sus primos Marlene Hernández y José Luis Cruz, de 28 y 29 años, respectivamente.
El pasado 12 de agosto fueron detenidos por policías municipales de Iguala, cuando regresaban a Chalco, luego de cumplir con el funeral del abuelo; su familia recibió la última llamada de Gildardo Lagunas, quien aviso de la detención por parte de la policía y luego ya no se supo de ellos hasta que fueron localizados sus restos en una fosa de Iguala.

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