Jorge Ramos Ávalos / El Nuevo Herald
@jorgeramosnews
No creo que las imágenes puedan mentir. He visto
noticieros, fotografías…” Octavio Paz en La noche de Tlatelolco.
Los muertos en México ya no se pueden esconder. Las masacres de Tlatlaya e Iguala demuestran lo peor del país: el Ejército matando civiles y la policía asesinando estudiantes. Es el México bárbaro. Y el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto casi mudo, paralizado y rebasado, como si la culpa no fuera suya.
Tras la desaparición de los 43 estudiantes en Iguala, Peña Nieto llamó a una inusual conferencia de prensa en la que no permitió que ningún reportero le hiciera una sola pregunta. De hecho, no ha dado ni una sola conferencia de prensa –abierta, sin preguntas o temas pactados– desde que llegó al poder. Error y temor.

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