Resalta la urgencia de desalojarlos y en lo que parece un juicio express, de la noche a la mañana y sin aviso previo llegaron policías estatales y municipales a destruir las pauerrimas viviendas hechas con madera y láminas de cartón.
Tal era la urgencia de quitarlos que con lujo de violencia sacaron del lugar también a periodistas para evitar que dieran cuenta de cómo desalojaban a las familias violentamente sin mostrarles ningún documento oficial, solo el dicho de que era una órden del juez.
Otro dato extraño es que fue el propio ayuntamiento el que solicitó el desalojo bajo el argumento de que estaban asentados en una zona irregular, pese a que los moradores dijeron que compraron legalmente y hasta pagos de predio ante el Ayuntamiento tenía.
La gente manifestó su inconformidad contra la alcaldesa, Delfina Gómez pues ella abiertamente manifestó su rechazo a la construcción del Aeropuerto por los problemas de urbanidad que se avesinan para Texcoco y ahora parece ayudarlos al quitar a esta gente para ampliar la autopista. El silencio de la presidenta sobre el tema se presta a muchas especulaciones. luisayalaramos@yahoo.com.mx
