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DESALOJAN Y DESTRUYEN SUS CASAS DE VARIAS FAMILIAS EN TEXCOCO

la foto 2-5 TEXCOCO, Méx.- Desalojan a varias familias de sus casas para que sean demolidas, las personas tienen mucho tiempo viviendo ahí y exigen justicia, las familias afectadas alcanzaron a sacar algunas cosas de sus hogares.

Una señora se aferro a su casa gritando desde lo alto de su casa «matenme sí quieren, yo no me salgo, esta es mi casa, la hicimos con nuestro trabajo» en el momento en que llegan policías antimotines y trabajadores a demoler una casa de dos niveles.

Ella se llama Hipólita García Abreu, de 62 años de edad, con diabetes y se mantiene aferrada a una ventana de su casa para evitar que la tiren.

La señora Luz se colgó de un maquina de demolición, para evitar que su casa no fuera tirada, pero varios policía se le fueron encima para quitarla.

Una de las uniformadas tuvo que hacerle la llave China para quitarla de la máquina y los trabajadores pudieran entrar a su casa para tirarla.

Implacables, la maquinaria pesada comenzó a derribar casas, en el predijo El Barco, ubicado en el kilómetro 13 de la autopista Peñón-Texcoco, en donde se asentaron familias en un 30 casas de este lugar.

Las familias, presurosas sacaron sus pertenencias, tratando de salvar lo que podían, ya que implacables las máquinas comenzaron avanzar.

Según el abogado Miguel Cortes Islas, hay un amparo interpuesto, pero si este no fue respetado tendrán que interponer un juicio en la mesa de responsabilidades.

Mientras tanto, avanza la maquinaria tirando casas, mientras desesperadas las madre de familia sacan a sus hijos, los resguardas en autos y en dónde pueden para ponerlos a salvo del desalojo.

«Compadre quiero que me eches la mano, ya nos corrieron y quiero que me dejes quedar en tu casa», se escucho a través de una ventana de la casa que estaba siendo desmantelada.

Ante el desalojo, vecinos llegan para  ver a familiares, las condiciones de su casa o para salvar lo que puedan de vienes materiales, pero elementos de la Secretaria de Seguridad Ciudadana y de la policía municipal de apostaron en las pequeñas entradas, impidiéndoles el acceso.

Algunas cuadrillas de trabajadores llegaron para ayudar a desmantelar viviendas y sacar algunos enseres domésticos, pero desde afuera algunos propietarios ven impotente el derribo de sus viviendas.

En unas 30 camionetas llegaron unos 500 policías estatales para apoyar a los municipales para seguir con el derrumbe de las casas.

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