20 junio, 2026

Reporteros en Movimiento

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federal2202IXTAPALUCA, Méx.- La policía federal falseó un investigación sobre la detención de un grupo de hombres que fueron sometidos en una fiesta familiar en la colonia Casco de San Juan, municipio de Chalco y los acusó de ser integrantes de la Familia Michoacana, cuando al menos, uno de los acusados, logró probar que todo era mentira.

Se trata de Rogelio Andrés
Peñaloza Lozano, un comerciante de 41 años, que en agosto del 2009, estaba en una fiesta familiar en la colonia Casco de San Juan, municipio de Chalco, cuando llegó la Policía Federal, deteniéndolo, junto con otras siete personas.

Pero todo esto resultó ser una mentira, reveló el propio Rogelio Andrés Peñaloza Lozano, que hace seis meses salió de la cárcel, cuando probó su inocencia y todas las acusaciones eran falsas.

Tuvo que pasar cinco años en prisiones federales, por un delito que no cometió y que le causaron daño moral y económico, ya que su familia sufrió mucho, sus madres murieron con la carga emocional de la acusación que le hicieron y quebrado económicamente.

Peñaloza ahora busca que el estado mexicano le repare el daño moral y lo resarce económicamente.

Sufrió tortura por parte de los federales, “Los policías federales casi me matan, la nariz la tengo desviada. Fueron a mi domicilio y se robaron todo lo de valor. Nos golpearon porque querían que dijéramos lo que ellos querían”.

La Procuraduría General de la República (PGR) le fincó los delitos de delincuencia organizada, secuestro, portación de arma de fuego y acopio de armas.

“En la casa donde nos detuvieron no había ni armas, ni droga, no había nada de eso”, afirmó.

Pero cuando los presentaron ante los medios de comunicación, los exhibieron con armas de grueso calibre que nunca había visto en su vida.

Estuvo arraigado 80 días y después fue trasladado al Penal del Altiplano donde estuvo tres años, luego fue enviado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 11 de Sonora, en donde permaneció un año siete meses.

Rogelio Andrés tuvo que defenderse por sí mismo. En la cárcel recurrió a libros de Derecho y consiguió lo impensable: que lo absolvieran de las imputaciones que le formularon.

“Auto de libertad por falta de elementos para procesar”, ordenó el juez segundo de Nayarit, José Luis Gómez Martínez, el 27 de marzo de este año.

“Se comprobó que todo lo que estaba en el parte informativo de la Policía Federal era mentira, que no había motivo para que estuviera preso, pero desgraciadamente se dieron cuenta casi cinco años después”, dijo.

Ahora busca que su nombre y honor sean limpiados por las propias autoridades que lo mantuvieron encerrado sin razón alguna y por los medios de difusión que se ensañaron con él.

Aquí la información que difundió en ese entonces la policía federal, para que ustedes lector valore el daño moral y económico que le hicieron al señor Peñaloza Lozano y que también puede haber otros casos similares de personas inocentes que fueron culpadas de ser miembros de organizaciones criminales y torturadas para aceptar ser culpables.

15 de agosto 2009
Elementos de la Policía Federal detuvieron a Héctor Manuel Oyarzabal Hernández, alias “El Héctor”, presunto integrante de la “Familia Michoacana” y encargado de las plazas de Ixtapaluca, Chalco, Valle de Chalco y Ozumba en el Estado de México.

En un comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal informó que los hechos ocurrieron la víspera en las inmediaciones de la calle Francisco I. Madero, colonia Casco San Juan, Municipio de Chalco, donde se detectó la presencia de gente armada, por lo que se procedió a realizar un operativo.

En ese lugar además de Manuel Oyarzabal fueron detenidos sus cómplices Marco Vinicio Díaz Ramírez, la “Bruja” ; Rogelio Andrés Peñaloza Solórzano, el “Roger” ; Reyez Quiroz Miranda, el “Gafe” , Ignacio Rodríguez Velázquez, José Camacho Solorio, Galberto Pérez Sánchez y Cristobal Espejel Soto.

Estos sujetos se encargaban de suministrar droga al narcomenudeo, realizaban secuestros y extorsiones a los comerciantes de la zona y algunos de ellos se desempeñaban como sicarios al mando de Oyarzabal Hernández.

A los detenidos se les decomisaron nueve armas largas, tres cortas, dos escopetas, cargadores de diversos calibres, cientos de cartuchos para diferentes armas, cinco vehículos, dos motocicletas y dos juegos de placas entre otras cosas.

De acuerdo con las investigaciones, “El Héctor” es presunto integrante de la organización delictiva denominada “La Familia Michoacana” y era el jefe de las plazas de los municipios de Ixtapaluca, Chalco, Valle de Chalco y Ozumba en el estado de México.

De acuerdo con los primeros reportes, la captura de los siete sicarios se efectuó sin realizar un sólo disparo, luego de que agentes federales implementaron un operativo al detectarse la presencia de hombres armados.

Los detenidos y todo lo asegurado fueron trasladados a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) en la ciudad de México, para integrar la averiguación previa correspondiente y deslindar responsabilidades.

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