IXTAPALUCA, Méx – Cuando los padres son irresponsables con los hijos, hacen hasta lo imposible para hacerles la vida pesada como sucedió con Joel, un niño de ocho años que lo tenía amarrado a un columpio que colgaba de un árbol para que no se saliera a jugar.
El pequeño carecía de camisa, pantalón y zapatos, sus manos estaban atadas al columpio, de donde no se podía mover más que a los alrededores.
Amalia Velasco López, procuradora del DIF municipal de Ixtapaluca, se hizo cargo del caso y pidió a los policías locales que trasladarán a la agencia del ministerio público a Ana María Ocaña Ortiz, de 23 años de edad y al padrastro, Héctor Hernández de la Cruz, de 31 años, para que rindieran su declaración sobre la situación del niño que se llama Joel.
El pequeño fue rescatado, se les retiraron las ataduras y fue canalizado a un albergue del DIF, donde se le alimentara y proveerá de ropa, mientras se investiga el motivo por el que fue amarrado.
Todo parece indicar que Joel, de ocho años sufría violencia intrafamiliar, pero eso lo tendrá con confirmar el DIF y las autoridades ministeriales.

Te puede interesar
CIERRE PARCIAL DE LA AUTOPISTA MEXICO PUEBLA POR INCENDIO DE TRÁILER
Clausuran verificentro en Ixtapaluca por presunta extorsión y cobros ilegales
Siete personas enfrentan proceso por despojo violento de vivienda en Ixtapaluca