25 abril, 2026

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100_0246 copyPara abrir la cuarta jornada de la II Feria Nacional del Libro de Texcoco 2014, a las 12 horas de este sábado se ofreció al público de 120 asistentes el libro La Piedra de los Tecomates, “Chalchiuhtlicue”. La bióloga Guadalupe Villarreal Galicia, autora del texto y originaria de San Miguel Coatlinchán, es conocida por sus actividades en pro de la conservación del medio ambiente y su interés por el resguardo de las tradiciones de su lugar de origen. Guadalupe Villarreal describió a los presentes sus experiencias plasmadas en la obra, iniciando con una semblanza del Coatlinchán antiguo para luego hacer referencia sobre algunos de los usos, costumbres y tradiciones de sus habitantes de antaño y como se han ido modificando tanto dichas usanzas como el mismo pueblo a través del tiempo. También relató la salida de la Piedra de los Tecomates en 1964, durante el gobierno del presidente Adolfo López Mateos, hecho que detalló ampliamente.

La Profesora Villarreal aclaró: “Este libro representa lo que yo viví en Coatlinchán, lo que leí y que me gustaría que los niños conozcan de su pueblo y así reconozcan su identidad: los emblemas más representativos de Coatlinchán son Tláloc y Chalchiuhtlicue. Se han encontrado gran cantidad de vestigios que nos indican los primeros asentamientos humanos y culturales durante la evolución de Coatlinchán desde los inicios, vasijas toscamente hechas a mano y otras bellamente labradas que demuestran lo mejor de nuestro pueblo, se han encontrado una diversidad de cosas, desgraciadamente con la llegada de la modernidad, acabamos con los elementos naturales por la devastación de los bosques, la erosión está afectando el Coatlinchán antiguo pero ¿Qué creen? nuestros paisanos están vendiendo las tierras de labor a personas que no tienen nuestra identidad y que desconocen la historia y la cultura de nuestro pueblo, queremos que estos conjuntos de personas que van llegando a Coatlinchán y están formando anillos de asentamientos humanos conozcan nuestra identidad y formen parte de ella y por eso grupos de vecinos, algunos presentes aquí, tratamos de salvar esas montañas, no se imaginan qué triste es ver que entre los mueblecitos que se venden en las orillas de la carretera hay muchas carpinterías clandestinas, tenemos que tomar todos el rescate y reforestar esas montañas y que el agua vuelva, porque el agua es lo más sagrado: es la vida, es lo que yo puedo decirles”.

Enseguida, invitó al público a adquirir el libro y al mismo tiempo hizo un llamado a los presentes a sumarse para ayudar al resguardo del lugar “Invertí recursos para publicar el libro de ‘La Piedra de los Tecomates’, que mi pueblo identificó como “Chalchiuhtlicue”, su

verdadero nombre, y se encuentra aquí a la venta junto con otros objetos relativos a la piedra. Tenemos que hacer que nuestras autoridades de cualquier área pongan sus ojos en estas montañas que todavía nos siguen dando agua, agua de Texcoco que se están llevando al Distrito Federal mientras que nuestros pozos son cada vez más lejanos y más profundos, podemos rescatar el área, somos muchos, y somos muchos que podemos plantar un árbol, somos muchos que podemos evitar la basura, somos muchos los que podemos hacer algo y bastante por la cultura de nuestros pueblos, reconocer nuestra verdadera historia y la verdadera genética que llevamos aquí en las venas, somos prehispánicos aunque ahora somos mestizos, formamos parte de un pueblo que sabe amar su cultura ¡Sí señor!”

Al concluir la presentación intervino el señor Samuel Mancilla Fermoso que se encontraba entre el público, para corroborar todo lo expuesto por la autora, pues dijo “yo lo viví”, y narró su versión sobre la salida de la plataforma a la entrada del pueblo con la piedra, cómo fueron llamados con las campanas y hasta algunas anécdotas, ya que don Samuel, de 82 años, resultó ser vecino de Coatlinchán así como testigo fiel de los hechos ocurridos en su pueblo por lo que recibió el reconocimiento con aplausos del público.

Vale la pena mencionar que los trabajos de diseño, formación y correcciones del texto de La Piedra de los Tecomates, “Chalchiuhtlicue” fueron iniciados por el escritor y periodista Arnulfo Rubio Ríos, siendo el segundo libro de “Los Libros de la Capilla”, editorial local formada con el apoyo de la beca PACMyC 2013, trabajos que concluyó la escultora Martha Aguilar Weihs, a la muerte del maestro Arnulfo ocurrida el 11 de marzo del 2014.

La bióloga Guadalupe Villarreal Galicia tiene prevista una serie de presentaciones de La Piedra de los Tecomates, “Chalchiuhtlicue”, próximamente: una en el Centro Regional de Cultura de Texcoco, en agosto y otra en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, en septiembre.

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