15 junio, 2026

Reporteros en Movimiento

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Casa-BlancaEduardo Ibarra Aguirre

Para Ripley: 56 por ciento de los ciudadanos estadunidenses es partidario de un cambio de la política de la Casa Blanca hacia Cuba, de acuerdo al sondeo realizado por Atlantic Council a principios de 2014.

Aunque usted no lo crea, 63 de cada 100 estadunidenses radicados en Florida, baluarte de la oposición más dogmática y agresiva hacia La Habana, favorece un cambio en la política del bloqueo económico y comercial que decretó en forma progresiva el texano Dwight Eisenhower desde hace prácticamente 55 años, misma que Barack Obama modificó en algunas de las restricciones impuestas por George W. Bush, el genocida también texano de Afganistán e Irak sin que ningún tribunal lo moleste.

Es sabido que cuando los cambios se producen en la base de la pirámide sociopolítica, por cierto éstos son los trascendentes, y la elite gobernante de un país no atiende las nuevas tendencias, surgen voces que las interpretan desde la cúspide, pero a título personal y/o grupal.

Tal pareciera ser el caso de los 44 otrora altos funcionarios, diplomáticos, militares y empresarios de Estados Unidos que la semana pasada, por medio de una carta, instaron al abogado Barack Hussein a aflojar la tan arcaica como desprestigiada política del bloqueo contra Cuba, su gobierno y también su pueblo, y abrir más las relaciones.

No están pidiendo nada que el esposo de la señora Michelle no prometió en campaña electoral, buscar “un cambio mayor”, un “nuevo comienzo” en la relación bilateral y que suscitó grandes expectativas. Hasta ahora sólo tuvo reflejo en la modificación de algunas de las restricciones impuestas por su antecesor, el empresario petrolero Bush hijo, y legisladores estadunidenses de origen cubano, como aflojar límites sobre viajes, mayor intercambio a nivel universitario y el envío de remesas.

Motivos para el incumplimiento y hasta para el aparente inmovilismo de la Oficina Oval no faltan, como el encarcelamiento del contratista estadunidense de la USAID Alan Gross en Cuba, la revelación de la Associated Press de que la agencia impulsó un proyecto clandestino para establecer una red apodada Twitter cubano con fines de propaganda estadunidense, o bien el arresto de cuatro cubanos residentes en Miami acusados de conspirar para llevar a cabo actos terroristas en la isla, algo por lo que Washington aún no protesta.

Escribí aparente porque sin mediar mucho ruido, ambos gobiernos mantienen un diálogo limitado pero activo sobre temas como migración y servicio postal, pero se especula que también se abordan otros asuntos.

El hecho es que los 44 firmantes le recuerdan al presidente lo obvio, que EU se encuentra aislado en la aldea global en su política hacia el gobierno de Raúl Castro, que tiene una oportunidad sin precedente pero que ésta no es permanente para auspiciar avances de significación si recurre a su autoridad como titular del Ejecutivo.

Por supuesto que los autores son hombres vinculados a los intereses del imperio y como tales observan que “Hoy más que nunca” EUA puede “ayudar” al pueblo cubano a “determinar su propio destino al construir sobre reformas de política estadunidense que ya se han iniciado”. Los cambios que proponemos, añaden, “ayudarán a otorgar mayor libertad a organizaciones e individuos privados de servir directa e indirectamente de catalizadores de cambio significativo en Cuba”.

Los suscriptores de la misiva, como es completamente natural, apuestan a que el imperio al que se deben y al que sirven desde los poderes institucionales y los fácticos, saque el mejor partido en esta disputa por la modificación de una política en quiebra y que sólo el anticastrismo histérico se resiste a registrar.

Acuse de recibo

“En nuestra familia tenemos por norma no ver la televisión para entretenimiento o medio de (des)información. Casualmente hoy nuestro hijo puede estructurar lógicamente sus argumentos. (…) el monopolio bicéfalo televisivo incluye y se colude con el radiofónico, como en Radio Red, donde entre semana en las mañanas (…) Sergio Sarmiento y su patiño Guadalupe Juárez satanizan de la manera más artera al magisterio (…), como parte de su propaganda neoliberal. Seguro opinan que Claudio X. González –aspirante a figurar en la privatización educativa– es ejemplo de virtudes para la juventud, tanto como lo fue Lorenzo Zambrano”. La opinión de Laura Cervantes es sobre Rezago educativo y duopolio de la televisión (23-V-14)… Gustavo Cortes Campa dice: “(…) Es cierto que el problema es multifactorial y los maestros no son los únicos culpables. En rigor, la responsabilidad mayor recae en la SEP y gobiernos estatales. El gigantesco presupuesto educativo se convirtió en un botín y el sindicato en un grupo de presión poderoso, igual que su desprendimiento, la CNTE. Mucho de la producción de Televisa es mugre y en Tv Azteca igual. Pero tenemos el 11, el 22, Tv UNAM y Una voz con todos. A nadie se obliga sintonizar Televisa y los canales con programación cultural están disponibles a todo mundo (…)

 

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