
VALLE DE CHALCO, Méx.- Sin que ninguna autoridades del gobierno del Estado de México se prestará al diálogo con los dueños y trabajadoras de antros y giros negros de la entidad, la presencia de más de 200 granaderos de la Secretaria de Seguridad Ciudadana (SSC) obligó a los dueños y trabajadoras de giros negros a desalojar la autopista México-Puebla que mantenía bloqueada desde la 12:30 del día.
A las 14:45 horas, los llamados “antreros”, abrieron los dos carriles de cada sentido de la autopista que mantenían bloqueados, permitiendo así la libre circulación de los automovilistas por la autopista México-Puebla.
Los primero en dialogar con los manifestantes fueron policías del Distrito Federal quienes se acercaron a los manifestantes para pedirles que liberaran aunque sea un carril de cada lado.
A las 14:45 horas sólo llegó un grupo de antimotines de la Secretaría de Sefueidad Ciudadana, quienes bajaron de sus unidades y caminaron hacia un lado de la autopista, con la intención de desalojar a los manifestantes de la vía federal.
Para evitar la violencia, fueron las mujeres y hombres que trabajan en los antros, quienes al verlos, decidieron ir hacia ellos y salirse por una orilla sin confrontarlos directamente.
Sólo se escucharon algunas risas y comentarios de las mujeres, que decían entre sí tono de broma “escoja a uno”, “¿quieren nuestros trabajos?”.
Los trabajadores y dueños de giros rojo y negros se replegaron a un costado del hospital psiquiátrico y el Eje 10, en el límite del Estado de México y el Distrito Federal, ahí actor apodaron que la próxima marcha será a la residencia oficial de Los Pinos, en donde esperan que le gobierno federal y el presidente Enrique Peña Nieto los escuche e intervenga para recuperar sus negocios y su derecho al trabajo.

Te puede interesar
Pese a los constantes asaltos y extorsión policial en Valle de Chalco, entregan al gobierno local nuevas patrullas
Valle de Chalco: Aseguran mototaxi y detienen a probable participante en robo a tienda de conveniencia
En Valle de Chalco quedó la escuela mil en la que se instaló un sistema de recuperación de agua de lluvia