REPORTAJE SERIADO: “CANTINFLAS”. LA OTRA HISTORIA TORMENTOSA.

mario arturi ivanova foto para parte I c cantinflas foto para primera parte a•    El calvario de actor cómico

•    Mario Arturo Ivanova, hijo ilegítimo: derrochador y adicto

•    Su sobrino Eduardo Moreno Laparade explica

Juan Manuel Hernández Segundo

Primera de cuatro partes.

El 20 de abril de 1993 muere el actor Mario Moreno Reyes y nace la leyenda “Cantinflas”. Hoy a años de distancia, la historia del peladito, vagabundo marginal del México viejo, que hablaba mucho sin decir nada; tiene otra historia la de la vida real, que es parte de sus últimos días de existencia, contados por su sobrino Eduardo Moreno Laparade.

¡Es el hijo adoptivo de mi tío Mario! Señala Eduardo Moreno Laparade, sobrino de “Cantinflas”, asegura que Mario Arturo Ivanova no fue hijo natural del actor cómico, que fue uno más de los tres hijos de crianza, sin embargo es un hombre de mala cabeza, pero tuvo suerte, fue el heredero universal de cuantiosa fortuna.

A Eduardo Moreno Laparade, se le pregunta, sí Mario Arturo Ivanova reconoció que “Cantinflas” no había sido su padre natural, por lo que explica: “No, él sigue diciendo que fue hijo natural, pero comprobamos que mi tío nunca pudo tener hijos durante su vida, él adoptó a tres, mi tío se casó en 1934. Del primer niño no me acuerdo, el segundo se llamaba Jesús Moreno, incluso lo ví antes de que mi tío se pusiera grave, él le decía papá, era un muchacho normal”.

“Era un hombre chambeador y, posteriormente en 1960 vino a México una señora llamada Marión Roberts que es la progenitora de Mario Arturo, y cuando ésta señora da a luz se lo vendió muy chiquito, de semanas, y se lo dio a mi tía Valentina, ella no era fértil y “Cantinflas” se lo llevó a Estados Unidos en su avión particular”.

Para el vicepresidente de la Fundación “Mario E. Moreno, A. C” en el transcurso de los años “Cantinflas” empezó a tener problemas de conducta con Mario Arturo, por lo que señala: “Pues allí empieza el caos, Mario fue un niño normal hasta los 12 años, fue una personita a la que todos buscábamos, que todos queríamos, a esa edad mi tío lo mandó a estudiar a los Ángeles y  cuando regresa viene con todos los vicios habidos y por haber, y a partir de entonces ya el trato fue diferente, porque él desafortunadamente se metía de todo y sigue consumiendo, vaya, llegó con un estilo de vida americano, probando de todas las drogas y ese fue el martirio de mi tío Mario”.

Moreno Laparade precisa que, a partir del fallecimiento de la esposa de don Mario, Valentina Zubareff Ivanova, la conducta del pequeño Mario se descompone y empieza un calvario para el actor cómico: “A partir del fallecimiento de mi tía, Mario Arturo comenzó a tener problemas en las escuela, no terminó nada, hoy tiene más 48 años de edad y nunca ha trabajado, ha vivido a la sombra de todo lo que le dejó el papá, de toda su fortuna porque él fue heredero único y universal con excepción de las películas notariadas que me dejó a mí en vida, pero a partir de que se entera las empezó a pelear, en un litigio de años, que fue dictada la sentencia a mí favor”.

Con el tiempo Mario Arturo Ivanova, se casa con Abril Del Moral, hija de prominente empresario de San Francisco del Rincón, Guadalajara y con esta persona Ivanova, procrea dos hijos Valentina y Mario.

Luego de una serie de escándalos que fueron del dominio público y que alcanzaron las ocho columnas de los diarios, Mario Arturo se divorcia y se casa con Sandra Bernat ex compañera de Emilio Azcárraga Milmo, sobre ésta situación, Eduardo da su punto de vista: “Posteriormente abandonó a Abril y se junta con Sandra Bernat Castellanos y con ella tiene tres hijos, pero desafortunadamente los hijos han pagado las consecuencias por tanta droga, entonces hay que imaginar el ejemplo, Mario ha engañado a Televisa y a TV Azteca diciendo es hijo de “Cantinflas”, pero como lo digo, mi tío no pudo nunca tener hijos…”

Mario Moreno “Cantinflas” durante muchos años fue un benefactor de las clases desprotegidas, ayudó por cientos a instituciones de caridad, de altruismo o simplemente al vecino que se acercaba a solicitar su apoyo, sobre este particular y el trabajo que ha venido realizando la Fundación creada en el año de 1993, Eduardo Moreno Laparade, precisa: “La Fundación la creamos en 1993, la hicimos en memoria de mi tío, la conformamos mi padre y yo”.

Ahora junto con mi hermano y mi hijo, hemos venido trabajando poquito a poquito, pero ha crecido mucho, recuerdo -dice- la primer institución que apoyamos económicamente, fue la Casa del Actor que mi tío la fundó en 1940 y debo decir que éste albergue sigue en problemas porque hemos tenido que ayudar para rescatar a todos los viejitos sus gastos son terribles, porque todos comen, todos visten, todos tienen necesidad de médicos y enfermeras de planta”.

Cabe señalar que la Fundación aproximadamente ha apoyado en los últimos años, a más de 800 instituciones de ancianos, niños, enfermos terminales, mentales, niñas abandonadas, con cáncer y con síndrome de Dawn. También produce información de diferentes enfermedades a través de audio DVD con más de 50 títulos como hipertensión, enfermedades del corazón, disfunción eréctil, glaucoma y lupus.

“En la Fundación tratamos de ayudar a todos, también con la publicación de libros como el fue el caso del libro de Pedro Ferriz Santacruz “Los dinosaurios” y también editamos libros de consejos como el que hizo Irene Lanz”, expresa Laparade.

Dentro del periodismo Eduardo Moreno Laparade tiene una gran trayectoria periodística, así lo comenta: “Yo comencé hace muchos años, más de 40 años, -recuerda- empecé en el Heraldo de México, con un artículo deportivos, posteriormente Oscar Alarcón un gran amigo, que era hijo del dueño, por cierto que con él estudie la carrera de administración de empresas y el fue quien me invitó a escribir y mi primer artículo fue de frontenis, luego me nombraron jefe de la sección deportiva y coordinador de todo el periódico, de allí para adelante, he escrito para una gran cantidad de periódicos y revistas”.

Hasta la fecha Eduardo Moreno Laparade, tiene un intenso trabajo, desahoga la agenda diaria de la Fundación, ve asuntos particulares, atiende solicitudes de apoyo, escribe su memoria, colabora  en periódicos y revistas; pese a que tuvo problemas de salud, al haber sido operado de la columna vertebral, sin embargo advierte: “es mucha la chamba y no hay tiempo para enfermedad  alguna”, “ya que primero están sus viejitos y los más necesitados. Continuará

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