Resulta ofensiva la estrategia político-judicial que implementa la Procuraduría General de Justicia del Estado de México para disminuir el efecto de la mala imagen que tiene la población de la actuación de esta institución que se encuentra sin rumbo y a la deriva ante la ola delictiva que prevale en la entidad al no haber resultados concretos y reales para frenar la ola de asaltos, homicidios, secuestros y extorsiones en la entidad que ocupa los primeros lugares en estos delitos.
Porque realizar aprehensiones arbitrarias, ilegales y violando los derechos humanos de las personas ajenas a la comisión de delitos resulta aberrante, indignante e infame para la población que la PGJEM actúe violando la Constitución Política para los Estados Unidos Mexicanos y sólo represente “letra muerta”.
Se conocen casos de ciudadanos que han sido detenidos sin orden de aprehensión, sin contar con elementos producto de una investigación que relacione a las personas con hechos delictivos, y sólo basta un comentario, una corazonada o simplemente el deseo de “vincular a un incauto para que pague los platos rotos”, y de esa manera justificar el trabajo de esa dependencia estatal.
Pero en realidad lo que hace es “fabricar delitos” como sucedió en el municipio de Tecámac donde más de un centenar de vecinos denunciaron la actuación de los elementos de la policía ministerial, tras bloquear la carretera federal México-Pachuca al fincar una supuesta responsabilidad a cuatro personas que según declaraciones de los habitantes de ese municipio son trabajadoras y tienen un modo honesto de vivir.
Pero lo peor es que el juzgador el reclusorio de Ecatepec, los dejó en libertad por falta de pruebas, y la PGJEM se aferró a que son delincuentes y los detienen a la salida del penal, sin motivo, sin orden penal, “sólo por sus pantalones”, por que en la entidad no prevale la ley, sino la ley del más fuerte, de funcionarios públicos que tienen el poder y actúan por cuenta propia cometiendo infinidad de delitos en el supuesto afán “de hacer prevalecer la ley o imponer su ley”, como sea “se les puede calificar de delincuentes de cuello blanco”.
Sin embargo, la población sabe que la delincuencia opera de manera libre bajo la protección policiaca, pues de cada 10 delitos que se cometen en territorio mexiquense sólo uno se denuncia debido al desprestigio e ineficiencia de esta institución. O simplemente por la corrupción con la que actúan policías ministeriales y agentes del ministerio público, y diga sí no sucede así lo asaltan y para presentar la denuncia lo tienen en la sala de espera por horas y luego le dicen necesita su credencial de elector, oiga pero me robaron la cartera pues consiga otra identificación?, pero sí da 500 ó mil pesos no piden documento alguno que acredite su personalidad.
Sí le roban su auto le dicen espere y lo tienen en espera durante horas. Peor sí sucede en la madrugada le dicen no hay servicio, venga mañana, oiga pero no pueden reportar el vehículo, no vaya a la policía municipal de tránsito o puede reportarlo vía internet, aquí ya se fueron, pero en realidad operan de esta manera para que el denunciante se desespere y pida que lo ayuden, claro dejando alguna cantidad de dinero, de lo contrario no hay administración de justicia.
Pero ante la corrupción e ineficiencia pretende la dependencia estatal dar la apariencia que presentan a secuestradores, como hicieron en el caso de cuatro personas (vecinos de Tecámac) a quienes involucraron y según fueron detenidas en Ecatepec cuando sucedió a las afueras de su domicilio en Tecámac, “sorprendente la diligencia de los investigadores para llegar hasta el domicilio de los presuntos”, cuando los verdaderos secuestrados están bajo protección.
También en el municipio de Ecatepec existen denuncias de personas que fueron involucradas por la Procuraduría, sin embargo tras ser liberadas en el juzgado por falta de pruebas, al salir del reclusorio de Chiconautla ya los esperaban un grupo de judiciales y los detienen de manera arbitraria sin orden de aprehensión y luego fueron escondidos en separos y negaron cualquier información a los familiares, por lo cual se desprende que así viene operando la policía ministerial de Ecatepec.
Y sí esto no es actuar fuera de la ley como lo hace la delincuencia organizada entonces disculpen “por no saber en que país vivimos”, pero así es como viene resolviendo y enfrentando a la delincuencia la PGJEM que está demasiado lejos de impartir y administrar justicia a la población del Estado de México.
Los nombres de las personas que fueron liberadas y luego reaprendidas se omiten para evitar represalias.
Sin embargo se cuenta con la información y testimonios de los familiares por sí alguna autoridad se encuentra interesada en resolver estos abusos de elementos de la PGJEM.


Pero nosotros como población también somos responsables, y si no denunciamos y si no exigimos que de verdad se pongan a trabajar nos convertimos en cómplices porque sea por miedo, por indiferencia o cualquier motivo que les ocurra si no hacemos nada para terminar con estos abusos de autoridad (por decir lo menos) entonces los estamos solapando. Ellos llegan hasta donde lo permitimos y ya permitimos mucho.