Una polémica que ha colmado el alma colectiva de miles de jóvenes. Hubo imposición de “verdades”. Algo huele mal en Texcoco, pero el origen del tufo proviene de Toluca, sin duda.
Su semblante era del ser condescendiente que reconoce ciertas inconsistencias y entonces hace un favor.
“A mí también me gusta el rock, me gusta Kiss y Guns´and Roses y Korn, como a mis hijas; pero yo no voy a exponerlas a que vayan a un sitio donde no hay condiciones óptimas de seguridad, ni tampoco a toda la gente que piensa asistir. Yo estoy para cuidar de su seguridad. Por eso se cancela el concierto, para cuidar la seguridad de la gente, la protección e integridad de los posibles asistentes y de la población establecida, así como de sus bienes y entorno”.
Ese fue el sentido de las palabras del gobernador mexiquense, Eruviel Ávila Villegas, que rodeado de periodistas daba explicaciones de una decisión tomada.
Para entonces, el tono de su voz tenía el inconfundible sello magnánimo de quien asume la representación del poder.
Y en su fuero interno había pasado de una frágil empatía, de reconocerse en el “otro” y experimentar una calculada y fugaz experiencia de la “otredad” al determinismo de la mano férrea de la figura paterna que impone verdades.
A esa hora de la tarde ya había concluido la conferencia de prensa que se citó con carácter de urgente en la Sala de Cabildo de la Presidencia Municipal de Texcoco. El gobernador había sido informado de que la alcaldesa Delfina Gómez Álvarez había sostenido su palabra de respaldo para la realización del “Hell&Heaven Metal Fest 2014”, en virtud de su apego al artículo 115 constitucional que habla del poder que emana de los municipios. Sostuvo que tenía autonomía municipal para decidir y seguir adelante con la programación.
En conferencia de prensa y acompañada de los organizadores, argumentó que no se puede cancelar porque ya se vendieron boletos, algunos de ellos a extranjeros.
En la página de Facebook del festival se difundió el mensaje “no se cancela”, acompañado de una imagen de la mencionada conferencia. En el aviso se acusó de que la cancelación venía de “rumores infundados” y “ataques ridículos para desprestigiar el festival”. Luego se ofreció un link que invitaba al público a adquirir boletos a través de Ticketmaster.
Más tarde, el gobernador Eruviel Ávila informó que la autoridad local y los organizadores ya estaban notificados de la cancelación:
Sin embargo, para ese tiempo los operadores del gobernador ahora sí actuaban con atingencia: ponían sellos de suspensión al recinto ferial de Texcoco, mientras una autoridad de Protección Civil estatal daba algunos pormenores de su acción a la prensa. Un pelotón de alrededor de 500 policías estatales se apostó en las inmediaciones del recinto ferial. Y en curso iba ya la petición de respaldo hacia la Secretaría de Gobernación Federal.
Con inusitada rapidez las cosas fluyeron para el gobernador. Al pardear la tarde y comenzar la noche recibió la notificación de que la autoridad federal avalaba su proceder: Es oficial y con respaldo de la Secretaría de Gobernación: se cancela el evento masivo.
La polémica no empezaba. La polémica colmó el alma colectiva de cientos de miles de jóvenes.
Durante todo el día del 6 de marzo (nueve días antes de que se efectuar dicho festival) en las redes sociales privaba un oleaje de contradicción informativa que fue serenado al darse a conocer en los noticieros nocturnos de la radio y la televisión la novedad de que en efecto no habría festival, luego de darse a conocer detalles de presuntas inconsistencias en el rubro de Protección Civil que habían sido detectadas por las autoridades estatales y que en su oportunidad tenían el aval de las federales.
Algo huele mal en Texcoco, pero el origen del tufo proviene de Toluca, sin duda.
Por su parte, uno de los directivos de la promotora Live Talent y organizador del Festival, Javier Castañeda, exhortó al gobierno del Estado de México a otorgar las facilidades para el encuentro musical.
Javier Castañeda, comentó que el equipo responsable enfrenta una ‘guerra sucia’.
«A los grandes monopolios (del espectáculo) no les está gustando, es una guerra sucia que le están haciendo al festival. Todo está en regla», dijo Castañeda en la citada conferencia de prensa sin dar nombres específicos.
“Pedimos al gobernador del Estado de México que apoye el festival en vez de reprimir las expresiones juveniles, que apoye este movimiento cultural que se está haciendo muy grande”, puntualizó.
Según el programa del festival de metal más grande de América Latina participarían legendarias bandas como Guns and Roses, Kiss, Korn, Rob Zombie, y Twisted Sisters, entre otros. Habría juegos mecánicos, peleas de artes marciales, espectáculo freestyle de motocicletas, zona de patinetas y tatuajes, lugar para acampar y casa del terror.


A todos los estudiantes, académicos, investigadores y trabajadores de la honorable Universidad de Chapingo, no es posible creer que un rector de una universidad pública impida el acceso a Rigoberta Menchu Tum que lo único que hace es llevar un mensaje de paz por el mundo, es indignante lo que este rector mediocre hiso ha que le tiene miedo a una mujer indígena que en sus discursos habla de paz, de ser mejores personas de buscar un cambio armónico en el mundo, esto le da miedo que pena, se trata de una universidad pública no de su propiedad, en donde están los ideales de los viejos maestros de chapingo, en donde esta esa voluntad guerrera de los estudiantes de chapingo, me pregunto acaso la universidad no tiene ya conciencia social.
No se necesitaba un auditorio Sr. Carlos Villaseñor Perea para recibir un Premio Nobel, era la disposición de recibir a tan ilustre mujer que te al lado de ella jamas te podrás comparar, por qué tu perfil es muy bajo, ella al saber que le cancelaron prefirió retirarse en paz y no causar un conflicto en la universidad, eso si es ética y conciencia no la que el rector de chapingo tiene.
Al mundo conozcan a este rector de Chapingo de nombre Carlos Villaseñor Perea para que también le cierren las puertas no es un digno rector es nefasto, corrupto y protector de sus propios interés y de su familia, investiguen a su cuñada Lucy Cordova Tamacas y los contratos que maneja con las aseguradoras en el área de compras.
Y que decir de su hermano que en sociedad con este disque rector tiene un jardín de fiestas llamado EUKARO en San Luis Huexotla, eso es corrupción, el no es el alma de la Universidad de Chapingo eso es una basura que apesta y pudre a la comuna universitaria.
Es necesario que el Congreso de la Unión solicite una investigación y auditoria de lo que pasa en la universidad que es pública y de todos los mexicanos no de Carlos Villaseñor Perea y su familia o compinches como los Antorchistas.
A la opinión pública nacional y a todas las universidades es necesario difundir lo que sucede en Chapingo y su rector, que nos aclaren si la universidad ya se vendio a las familias Villaseñor Perea y Cordova Tamacas, o sigue siendo pública.
La diversidad de ideologias nutren a una universidad le dan vida y la proyectan con cambios importantes hacia un futuro, la discriminación, racismo son cosas del pasado, no es posible que este fulano llamado rector este al frente de tan importante universidad.
A los estudiantes indígenas de los poblados mas pobres y alejados de nuestro méxico, no permitan que esto suceda y que este Sr. siga al frente de tan honorable, histórica e importante universidad.
A nuestro secretario de agricultura, Lic. Enrique Martínez esto no lo debe permitir y solapar y si es inteligente debe investigar a este rector corrupto que lo único que busca es el poder político y económico.
Que pena mí querida universidad, donde esta tu espíritu y tus ideales, donde están….