5 abril, 2026

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Se fue Doña Mere, defensora de las mujeres

J. Nava/eje19

Chimalhuacán, Méx, 02 de marzo de 2014.-Se  fue Doña  Mere.  Emerenciana López Martínez la defensora de las mujeres, a quien no le daba miedo gritarle a las autoridades para exigir justicia  y enfrentarse a homicidas, violadores  y golpeadores murió al complicarse la diabetes que padecía y el día de hoy su cuerpo será enterrado en el panteón de San Agustín en Chimalhuacán.

Familiares, amigos,  líderes sociales, vecinos, pero sobre todo mujeres que a lo largo de más de 25 años acudieron con Doña Mere  para que las ayudara para resolver sus problemas, sobre todo de índole judicial, ya que no eran atendidas por las autoridades,  la acompañarán hasta su última morada, luego de que a las 19 horas del pasado 28 de febrero perdiera la vida,  tras permanecer internada durante más de una semana en el hospital 197 del IMSS en Texcoco.

Pese a su desaparición física, Emerenciana López, quien ganó en el año 2005  la Medalla Isidro Fabela  -que otorga el gobierno del estado de México al mérito ciudadano- será recordada por quienes la conocieron por su lucha social a favor de las mujeres.

Su hija Roció  Guillén López señaló que nadie en Chimalhuacán era tan valiente como su mamá “un gran guerrero ella siempre fue” y se dijo orgullosa por el trabajo que hizo sin ningún interés  “ella se quitaba  las cosas de la boca para dárselas a la gente”.

Mientras que el párroco de la capilla La Conchita en Texcoco, Nicolás Escobar Pérez, quien celebró la misa de cuerpo presente en la vivienda donde fue velada, localizada en la colonia Santa Elena, indicó que ella era  “una mujer que podría compartir dentro de su pobreza lo que tenía,  de lo poco, eso poco era suficiente  para los demás, una mujer que no le importó la hora que fuera para asistir a quien se acercara para solicitarle un apoyo esa es Emerenciana…”

Subrayó que “…tocaba los intereses, porque incomodaba  su verdad, su palabra su contundencia, su honestidad de esto se mantuvo y se mantuvo  hasta el último día de su vida”.

De luchadora social a defensora de mujeres 

Originaria de San Luis Acatlán, Guerrero llegó a  la parte baja de Chimalhuacán, al barrio Santa Elena, alrededor de 1985 y ante las carencias de servicios  López Martínez  inicia la lucha social.

En una entrevista para Historias de Mujeres, historias de libertad, en 2005”, libro publicado por el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol) ella recordó “la lucha social comenzó aquí en mi colonia, con mis mismas vecinas, luchando por agua, la luz, el drenaje, pero sobre todo, defendiendo los derechos de las mujeres y los niños”.

Hortensia Larios Mena, mujer que acompaño a Doña Mere durante los primeros años de su lucha recordó que uno de los primeros casos de defensa de mujeres  fue el de unas niñas violadas y asesinadas, por un hombre al que apodaban el Mandibulín, a quien arrestaron pero  lo querían liberar “y nosotros llevábamos camiones y nos íbamos  al Molinito” para evitarlo. La mamá del Mandibulín era muy influyente en Chimalhuacán y su esposo comandante de policía.  “Ella  -Doña Mere- fue amenazada… pero ni aun así ella se doblego”.

Otro caso importante fue el de Jesús Melchor Ambrosio, mejor conocido como El Pista, hombre que desde temprana edad inicio a delinquir, violar mujeres  y asesinar en  la parte baja de Chimalhuacán. “Él fue encarcelado, lo agarraron,  ella fue la que hizo todo el trabajo, la que metió presión para que fuera más rápido…Incluso ella salía a buscarlo”, narró Rocío Guillen.

Así, empezó recibir en su vivienda particular  a mujeres golpeadas o violadas que le pedían su intervención para que las autoridades castigaran a los responsables.

Incluso varias féminas  se quedaban a vivir por temporadas en su hogar, tal como el caso de Senaida Morfil Jiménez, quien llego a los 10 años a vivir con ella.

Tiempo después de emprender su lucha social López Martínez funda -en el año 2007-  el Consejo de Mujeres Defensoras de los Derechos Humanos y de la Familia A.C, a través del cual sigue ayudando a resolver los casos de las féminas de los municipios de Chimalhuacán, Nezahualcóyotl, Chicoloapan y La Paz, principalmente y así continuo a pesar de estar enferma.

Fidel Espinoza García, quien en los últimos 12 años se convirtió en su secretario particular aseguró que en los últimos años a pesar de sus padecimientos físicos, generados principalmente por  la diabetes, Doña Mere continuó exigiendo justicia para las mujeres “enferma atendía los asuntos. En la casa hacia las llamadas a  Derechos Humanos, al procurador, a los juzgados, y se destrababan los asuntos. Pero cuando de plano no se resolvían la acompañaba en la silla de ruedas,  la llevaba a los lugares del gobierno, ya con su  presencia  se solucionaban los problemas”.

Y así hasta que fue hospitalizada el pasado 19 de febrero de este año.

Continuar su labor

Martin Martínez Álvarez, abogado que a partir del año 2003 ayudo a Doña Mere a llevar los casos  de defensa de mujeres sostuvo que él tuvo en sus manos alrededor de 100 problemas, siendo los procesos más  relevantes los de violación, sobre todo si estaban involucrados policías “en este municipio no se investigan quedan impunes, son los casos que a ella le interesaban mucho”. Por lo que acudía ante la Mesa de Responsabilidades de los Servidores Públicos, la Comisión de Derechos Humanos, ante los periodistas, los hacia públicos. Era una manera de presionar y detener a los que cometían los delitos”.

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