SAN VICENTE CHICOLOAPAN, Méx.- Gabriela, una mujer que sobrevive con la venta del pulque en esta comunidad, fue encerrada por no poder pagar cinco mil pesos para “comprar el permiso” a un funcionario municipal, pero no sólo eso, tuvo que solicitar prestado, para cubrir la multa de 252 pesos, pero sin recibir comprobante alguno.
Es común que en el gobierno del priísta, Andrés Aguirre Romero, los funcionarios municipales practiquen “el clavado” o quedarse con el dinero de las multas o sanciones por supuestas infracciones administrativas.
Unos 10 mil comerciantes tienen que pagar a los inspectores que visitan sus negocios para que cubran las cuotas impuestas por el tesorero, Óscar Eligio Hernández, pero sin recibir un documento oficial de que entregaron el pago.
En el caso de Gabriela Merlin Morán, se documentó que gracias a la presión de sus familiares, se logró que la oficial conciliadora del segundo turno, Celia Díaz Pérez, le entregará un papel con el que hace constar que pagó su multa de 252 pesos, pero sin que se confirmara que el dinero ingresara a la tesorería municipal para obra pública.
En el documento, se anota: “Este es un recibo provisional, que deberá ser cambiado en su oportunidad por un recibo oficial”.
Sin embargo, la mayoría de infractores no regresan por ese comprobante, por lo tanto el dinero no ingresa al ayuntamiento como debe ser.
Sí tan sólo en esa oficina conciliadora llegan más de 100 personas diarias para pagar una multa, ellas ya no regresan por el comprobante porque lo único que desean es que ya no sean molestados en sus comercios.
Alfredo Banda Hernández, dirigente de la Unión de Comerciantes en general, Talleres y Similares del municipio de Chicolopan, afirmo que el tesorero municipal, Óscar Eligio Hernández, quiere cobrar más de lo que marca la ley a los comerciantes del municipio, pero sin dar un solo comprobante.

HOLA, solo quiero comenta lo siguiente: “CAE MAS PRONTO UN HABLADOR QUE UN COJO, SEÑOR BANDA”…….