Jesús Tolentino Román Bojórquez
En mi colaboración de la semana pasada abordé la actitud cerrada y altanera con la que Andrés Aguirre Romero, alcalde de Chicoloapan, trata a mis compañeros antorchistas de ese municipio, que sólo le demandan que cumpla con sus ofrecimientos de campaña y con atender las justas peticiones de la ciudadanía. Hice alusión al clamor popular que existe por la pésima seguridad pública que prevalece en todo el municipio (y también recordé que Andrés Aguirre prometió eliminar la inseguridad o, de lo contrario, renunciaría a su cargo); comenté que la gente se queja de los altos derechos e impuestos que le cobran por el pago del predial y el consumo del agua potable, pues aunque el presidente municipal se comprometió a cobrar sólo el año que corre (2013) , es decir, aplicar el “borrón y cuenta nueva” respecto a los adeudos de todos los años anteriores al año 2012, no obstante, los funcionarios de las oficinas recaudadoras le hacen tremendas cuentas a los contribuyentes, que provocan gran irritación, la gente se siente defraudada y, por lo mismo, mucha de ella, por desquite, prefiere mejor no pagar que al fin y al cabo nadie puede obligarla a ello. Decía que no se está atendiendo el alumbrado público ni hay acciones que denoten que Chicoloapan mejorará en materia deportiva, de salud, recreación, etc.
Para que Andrés Aguirre y sus acólitos vean que no hablo sólo por hablar, o sea, como dice el pueblo, nada más “porque la lengua no tiene hueso”, tengo a la mano los datos duros que aporta una empresa encuestadora muy seria y prestigiada conocida como Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales (CEMEES), que realizó una encuesta de opinión en Chicoloapan el pasado 10 de agosto y cuya metodología consistió en entrevistar a 750 ciudadanos mayores de 18 años en una muestra distribuida en 26 secciones electorales; las manzanas y viviendas se eligieron aleatoriamente y el cuestionario se aplicó a personas que acudieron a abrir la puerta de su vivienda, “cara a cara”. El nivel de confianza de la muestra levantada es del 95%.
La pregunta número 7 dice así: en comparación con el presidente municipal anterior, el actual es: mejor, el 9%; peor, el 25%; igual de bueno, el 20%; igual de malo, el 35%; el porcentaje de la gente que no sabe o no contestó fue del 11%. Esto significa que un 14% de los chicoloapenses opina que Aguirre es peor que el anterior alcalde (si le restamos el 9% que dice que Andrés es mejor).
La pregunta número 8 dice así: dentro de las categorías que a continuación les voy a leer, ¿en cuál ubicaría al presidente municipal? Aquí, un 33% de los encuestados opinó que Aguirre es trabajador, cercano a la gente y amable; esto es bueno para él, lo malo es que el 61% dijo que es indiferente, incumplido, deshonesto, grosero, flojo y demagogo. El saldo final es muy desfavorable para Aguirre, pues el 33% de la población lo califica bien y el 61% mal, o sea, que por una persona que lo aprueba, dos lo reprueban.
La pregunta número 11 dice así: ¿qué tan probable considera usted que sean cumplidas las promesas hechas en campaña? Un 33% dijo que es seguro o probable que las cumpla; en cambio, un 62% opinó que no se cumplirán. Un 4% de la gente encuestada no contestó o dijo no saber. En la respuesta a esta pregunta, observamos que hay mucha semejanza en lo porcentajes malos y buenos que obtiene Aguirre en la pregunta anterior.
La pregunta número 15 dice así: si hoy fueran las elecciones para elegir a la nueva administración, ¿votaría usted por el PRI? La respuesta de los chicoloapenses es contundente: un 24% dice que si y un 59% dice que no; un 17% no sabe o no contestó. El desencanto por el alcalde priista no puede ser más elocuente y grave.
Con toda franqueza, le advierto a Andrés Aguirre que la encuesta es completamente objetiva, es decir, retrata la realidad de lo que ocurre en Chicoloapan y, lo que debe ser más preocupante para él, es el hecho de que en tan sólo ocho meses de que inició su administración, llama poderosamente la atención que en un tiempo tan corto la población esté tan decepcionada y que Aguirre haya agotado tan rápido, también, el beneficio de la duda que los electores le otorgan a sus gobernantes. Además, con esa misma franqueza le digo a Aguirre: si cree que mis datos son inventados por el simple deseo de molestarlo, la cuestión se resuelve muy fácilmente: que haga su propia encuesta, ya que desde hace años ésta es una herramienta indispensable para todo político profesional que desee tener el pulso y el sentir de sus gobernados; porque, además, el señor presidente no tiene todo el tiempo del mundo para enderezar el rumbo de su gobierno, pues debe recordar que dentro de 22 meses será la próxima elección, y ya echó a perder los primeros ocho meses.
Finalmente, Aguirre debe saber que él no es enemigo personal mío ni de Antorcha. No señor. Antorcha, como dice un gran hombre al que tanto admiro, no tiene enemigos tan pequeños; Antorcha tiene un enemigo mucho más grande y poderoso que se llama pobreza y nos proponemos combatirla en todo el territorio nacional. Trabajar y luchar pues, por acabar o por lo menos reducir al mínimo la pobreza mediante una distribución más justa y equitativa de la riqueza social y natural de nuestro país, ése es nuestro objetivo esencial e histórico. Por lo tanto, cuando le pedimos o exigimos que atienda las peticiones de nuestros agremiados, estamos ejerciendo nuestro legal y legítimo derecho y, si el señor alcalde nos resuelve (aunque sea su obligación hacerlo), de todos modos se lo vamos a reconocer porque los antorchistas somos gente educada. Pero si no lo hace, que esté absolutamente seguro de que se lo vamos a demandar hasta el último día de su gobierno, pues los antorchistas somos una organización que le enseña sus obligaciones y derechos a sus agremiados y, en el caso de sus derechos, estamos dispuestos a exigirlos luchando todo el tiempo que sea necesario. 39 años de vida y nuestra presencia y logros por todo el territorio nacional, así lo acreditan. ¿Es, acaso, esto un delito?

Entiendo toda la molestia con los resultados,solo tomen en cuenta para los que no saben, como dejaron el municipio y en que condiciones la administracion pasada, de verdad fue un robo a la comunidad, ademas que cuanto tiempo tienen trabajando y no pueden hacer magia,confiemos en nuestros gobernantes y ayudemos en lugar de buscar pleitos de ninguna indole que solo provocan mas problemas, con respeto a todos y cada una de las personas que vean este comentario.
te reto a que hagas una encuesta por los barrios del casco de chimalhuacan preguntando si quieren seguir gobernados por antorcha y por adelantado sabras la respuesta