5 abril, 2026

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POR: MARIANA SANTOS HERRERA

FOTOGRAFIAS POR: MARIANA SANTOS HERRERA

Tlalmanalco, MEX..- El 19 de Agosto se celebra la fiesta patronal de la localidad de Tlalmanalco de Velázquez en donde podemos encontrar una de las mayores atracciones turísticas como lo es la capilla abierta, localizada a 10 km al norte de Amecameca.

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La capilla abierta de Tlalmanalco (lugar de la tierra conquistada) forma parte del conjunto religioso compuesto por la iglesia y el ex convento de San Luis Obispo de Tolosa, y fue construida por los franciscanos entre 1585 y 1591, fechas que aparecen en las dos portadas del templo.

En el claustro bajo se encuentran algunas decoraciones como el retrato de fray Martín de Valencia y una imagen de santa Clara.

La Capilla muestra supervivencias del arte románico y bastantes restos del gótico; el conjunto es plateresco y el detalle de sus esculturas es del todo indígena.

La Capilla Abierta está trabajada en un fino estilo de tal magnificencia que fue nombrada “Capilla Real”.

En los arcos se ven monos y perros, símbolos netamente medievales de la lujuria y la ira; y la lucha entre el pecado y la virtud, para llegar al motivo central: la imagen de Cristo.

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En el municipio se encuentra una gama de guías turísticos que están dispuestos a dar más detalles sobre las arquitecturas de este maravilloso poblado coloquial

El claustro del convento resguarda para el visitante, la paz, la tranquilidad, la meditación  y la invitación a recorrerlo y admirar  los frescos profusamente ilustrados  con motivos vegetales animales y figuras humanas.

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Las fiestas con las que se celebran a los santos patronos de Tlalmanalco se visten de gala, se organizan procesiones con la imagen del santo, la banda de música, cohetes, puestos de comida y la singular danza “de los chínelos” herencia virreinal.

El día de hoy es el aniversario 480 de la edificación de este monumento arquitectónico que es la iglesia de san Luis Obispo de Tolosa. El conjunto fue construido entre 1585 y 1591, según reza una inscripción grabada en la portada de la iglesia. Ésta presenta una sola nave con cabecera poligonal. La capilla abierta, de planta trapezoidal, quedó inconclusa. Su interior es de estilo protorrenacentista y está decorado con motivos de origen italiano y figuras que parecen tomadas del bestiario indígena. También se conserva un retrato de fray Martín de Valencia, posible autor del conjunto arquitectónico, y de santa Clara, fundadora de la sección femenina de la orden franciscana. ​ image

Una placa ubicada a la entrada de la parroquia nos informa que Fray Juan de Rivas llevo a cabo la fundación Española de Tlalmanalco en 1525, después de haber incendiado el tecoalli (templo mayor indígena) puso la primera piedra del templo, la iglesia primitiva, tres cuartos de la casa conventual y la capilla de la tercera orden que construyo el primero oratorio de los frailes. El estilo de estas edificaciones se considera plateresco con algunos toques del manierismo en las portadas, tanto de la frontal como en la portada que se abre al norte conocidocomo una puerta porciúncula, característica de los templos franciscanos. Hacia finales del siglo XVI,  quedo concluido el conjunto conventual, sin  la torre y la capilla de la Virgen del Socorro construidas por los dominicos hasta el siglo XVIII

El único hecho importante en la historia de Tlalmanalco que justifica la construcción de tan elaborada estructura en la capilla abierta es el culto a los restos de fray Martín de Valencia. La fama de sus milagros y visiones se difundió a tal grado que su tumba fue abierta repetidas veces, para edificación de tantos visitantes curiosos. En 1567, en presencia de Mendieta, la tumba fue abierta de nuevo, y se descubrió, para horror de los espectadores, que sólo conservaba algunos fragmentos del ataúd de madera.

De esta manera los franciscanos fueron desprovistos, al parecer, de un importante sitio de culto. Mientras tanto, los dominicos de Amecameca se dieron cuenta de la devoción indígena que se centraba en una cueva a la cual fray Martín acostumbraba retirarse a meditar. En 1584 se encontraron algunos fragmentos de sus ropajes en posesión de los indígenas. Estos objetos de convirtieron en reliquias y la cueva en un importante centro de peregrinación con un altar y un santo sepulcro. La cueva tenía puertas, y los indígenas la vigilaban constantemente.

En Tlalmanalco, el problema de la pendiente del terreno se resolvió en el siglo XVI, excavando la ladera del cerro hasta obtener un sitio nivelado para la construcción del templo y el convento. Una vez hecha la plataforma, se procedía a excavar los cimientos. En ocasiones la premura con que se trabajaba traía costosas consecuencias.

Por lo que se refiere a su época, Tlalmanalco se asocia al culto de los restos de Martín de Valencia, interrumpido en forma abrupta después de la profanación de su tumba. Este hecho, y el estado inconcluso de la capilla, nos hacen pensar que pertenece a los primeros años de la década de 1560. Casi todos los que han escrito sobre Tlalmanalco, la consideran como una obra maestra de la artesanía indígena, excepto Angulo, que la supone artífices nativos bajo dirección europea, relacionada con Juan de Juni por el estilo y la preparación.

Dentro de la decoración del claustro es importante mencionar el complejo significado del fauno renacentista pintado en el muro del claustro que alude al encuentro de un monstruo, mitad hombre y mitad cabra, con San Antonio, quien iba camino a Tebas para visitar al emita San Pablo.

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