18 junio, 2026

Reporteros en Movimiento

Información sin censura

***Ni la Comisión de Derechos humanos en la entidad aboga por los comunicadores.

***Es asesinado un locutor de radio digital en Neza, para robarle auto.

***Se incluye fotos que prueban el abuso de Mp y policías municipales de Ecatepec, así como la forma en que llevan detenido a un reportero del Metro.

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JUAN LÁZARO SANTIAGO

 

El lunes 10 de junio, un grupo de periodistas mexiquenses se reunió en un desayuno con el gobernador Eruviel Ávila Villegas, para festejar la llamada Libertad de Expresión, que anualmente es recordado por los políticos mexicanos y mexiquenses, pero en realidad, ese derecho constitucional se viola diariamente en el estado de México.

Y con todo respeto para el gobernador que tiene en los periodistas a verdaderos amigos, pero no es lo mismo con otros funcionarios públicos y políticos que les vale esa consagrada palabra de Libertad de Expresión.

Entre las dependencias que fallan para proteger a los informadores, está la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Comisión estatal de Derechos Humanos (CODHEM), así como las policías municipales.

Le explicamos porque:

El pasado 13 de mayo, fíjese lector, agentes ministeriales, ordenaron a la policía municipal la detención del reportero gráfico del periódico Metro, César Sinfuentes, que fue llevado en una patrulla al Centro de Justicia de Ecatepec, por el simple hecho de haberse atrevido a tomar fotografías de un hecho violento en la colonia Veleta, donde un policía auxiliar fue asesinado durante un atraco.

La detención se debió a que un agente del Ministerio Público se molesto a que hayan llegado un grupo de reporteros gráficos a cumplir con su trabajo de tomar fotos para los periódicos en los que trabajan.

César Sinfuentes fue llevado detenido como si él fuera el delincuentes y casi es procesado por tomar fotos; solo que otro agente ministerial se dio cuenta de que no había “delito que perseguir”.

Pero esto   -se lo digo a Eruviel, a Salvador Neme, a Miguel Ángel Contreras y a otros- que es el acontecimiento diario que sufren los reporteros gráficos en el estado de México y quienes son los primeros en llegar a las escenas de crímenes.

Platique con uno de los reporteros gráficos que fueron testigos de la detención de César Sinfuentes, quienes recordaron que cuando se le reclamó al agente del ministerio público, este dijo entre dientes:  “den las gracias que en este momento no los mandos a fusilar”.

Me atrevo a preguntarle al gobernador Eruviel, ese tipo de expresión no refleja una odio irracional hacía los reporteros –en este caso gráficos-, por informar a la ciudadanía de los crímenes que ocurren diario en territorio mexiquense?

Sin embargo, ese agente del ministerio público sigue actuando en la impunidad, por el simple motivo de que la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) no le dio seguimiento al caso, a pesar de que el hecho se hizo público en algunos medios de comunicación.

Pero no fue la única ocasión –ni la última-  de que los reporteros son intimidados de esta manera –y que se le impida su libertad para informar- es a diario en el estado de México y en diferentes circunstancias.

En una ocasión, en el municipio de Chicoloapan, otro ministerio público y policías de la SSC, así como municipales, intimidaron a una reportera para obligarla a borrar las imágenes que había captado con su cámara sobre la ejecución de dos jóvenes a la orilla de la carretera Chicoloapan-Coatepec.

Había como 10 uniformados, que groseramente, impedían que otro reportero tomaran gráficas.

La misma queja se escucha de otros comunicadores en Chalco, Valle de Chalco, Tlalnepantla, Naucalpan, Texcoco, Chimalhuacán, Chicoloapan, Ecatepec, Coacalco, etc, etc, donde el reportero es tratado como delincuente por el simple hecho de llegar a tomar nota de lo que ocurre durante hechos violentos.

Otro caso reciente, es el de la reportera Verónica Blasco, de Texcoco, que fue agredida verbalmente por  Francisco Vázquez Rodríguez secretario particular de la alcaldesa Delfina Gómez.

Lo más irónico es que la agresión, fue frente a la misma presidenta municipal que presume de ser defensora de las mujeres porque está al frente de un gobierno de izquierda.

Ella, Delfina Gómez, al ver la agresión verbal, solo palmeó a Verónica para decirle: “no pasa nada”. No tuvo ni el mínimo intento de defender a la reportera.

Pero no son los únicos casos, hay que recordar cuando los reporteros del periódico Reforma, Ignacio Ramírez y Miguel Ángel González Villarreal, entonces, del periódico digital Hoy, Estado de México, fueron agredidos a golpes por ejidatarios de Chicoloapan, por publicar conflictos internos entre el grupo de campesinos.

Hoy el instigador de esa agresión, es secretario del ayuntamiento de Chicoloapan, José Medardo Arreguín Hernández.

Pero también las organizaciones políticas como Antorcha, se han convertida en agresoras de periodistas, tal como lo demuestran constantemente con trabajadores de los medios de comunicación como Ciro Gómez, Carlos Marín y Dennise Marker, que son exhibidos públicamente en espectaculares o volantes, como “enemigos del antorchismo” por el simple hecho de criticar a sus líderes o no estar de acuerdo con sus actos.

Se suma también a la consigna que tienen los antorchistas, de enviar cartas aclaratorias a todos aquellos “reporteros incómodos” que publican notas adversas a esa organización.

Recuerdo el caso de René Ramón, de la Jornada, que publicó una nota equilibrada sobre el caso de abuso policiaco en contra de un ciudadano detenido ilegalmente por la policía municipal y acusado de secuestro.

A pesar de que la nota estaba bien fundamentada, incluyendo la versión del ayuntamiento de Chimalhuacán, de todos modos, la jefa de prensa, Laura Castillo, envió una carta aclaratoria.

Obviamente, todos los que están involucrados en una nota tienen su derecho a replica y aclarar puntos de vista, pero los antorchistas se exceden en ese derecho y ya lo hacen como estrategia política con todos los que “publiquen mentiras sobre la organización”.

Y así podemos ir enumerando casos que se han quedado archivados como la de la agresión física a dos reporteros de Valle de Chalco por seguidores del entonces alcalde de Chalco, Juan Manuel Carbajal Hernández y cuyo caso registro la CODEHM, pero que jamás emitió una recomendación.

Y así podemos citar más casos de cómo en el estado de México se impide la Libertad de Expresión, de informar o de cumplir con la labor informativa.

Pero eso sí, cada año, hay que festejarla en Grande, con los políticos de moda, que en discursos, juran y perjuran que en el estado de México no se impiden la libertad a los periodistas.

 

PARA EL ARCHIVO…

En Neza, fue asesinado César Hernández, director, productor y locutor de la estación digital Hoja de la Lata, cuando intentaron robarse su auto, en la esquina de Pataguas y Pantitlán, en la colonia La Perla, a pocos metros de su domicilio.

Descanse en Paz!!!

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