
*Veracruzanos, chiapanecos, oaxaqueños son atraídos por Programas Sociales prometidos por Eruviel Avila y Peña Nieto; en sus estados son ignorados.
CD.NEZAHUALCOYOTL, MEX.-UN NUEVO CORDON DE MISERIA, infortunio y desgracia social se asentó desde hace aproximadamente dos meses en las orillas del canal de aguas negras “La Compañía, hasta donde llegaron sesenta familias provenientes de los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas a buscar el “Sueño del País sin Hambre” que tanto ha promovido recientemente el Presidente de México, Enrique Peña Nieto.
Pero estas familias lo hicieron creando, de la noche a la mañana, viviendas paupérrimas con pedazos de palo, de fierros viejos, que tapizaron con pedazos de plastico, carton y trozos de lonas que fueron ocupadas por la clase política en las pasadas elecciones para elegir a Presidente de la Republica, Diputados Federales y Presidentes municipales, como en esta municipalidad donde supuesta mente gano el perredista, Juan Zepeda.
En el lugar, pudieron reunirse un grupo de hombres y mujeres (algunas con sus pequeños hijos en brazos, con tan solo unos meses de nacidos y con clara desnutrición en sus pequeños rostros) para cuestionar sobre la presencia del reportero en ese lugar.
Para estas familias pobres, que sufrieron de una abusiva marginación social en sus Estados, aseguran a este medio informativo que se vieron obligados a emigrar a esta localidad en busca de ser beneficiados en Programas Sociales municipales, estatales y federales que les permita no morir de hambre “Sabemos que estamos en grave riesgo de ser atacados y asesinados por pandillas.
“Que las condiciones de miseria y pobreza que presenta el lugar donde estamos asentados son vergonzoso, que es denigrante, y que es lastimoso vivir entre ratas, cucarachas, moscas, basura y un olor nauseabundo que despide el canal de aguas negras, pero preferimos estar aquí, que ver morir a nuestros hijos en nuestra tierra a falta de comida”, dijeron los entrevistados.
Por lo que esperan que gente de los tres niveles de gobierno acuda a ellos ye en vez de intentar desalojarlos, vea su lastimosa necesidad de vivir entre ratas y asquerosos olores “Necesitamos ayuda”, confesaron.
