Por JUAN CARLOS ROJAS
OTRA DE ELBA ESTHER GORDILLO: “EL ASESINATO DE MISAEL NUÑEZ ACOSTA”. Retomando el contenido del libro de Ricardo Raphael, “Los Socios de Elba Esther”, encontramos una perla: “El crimen ocurrió el viernes 30 de enero de 1981 en Tulpetlac, Estado de México… Tulpetlac es uno de los barrios más pobres del municipio de Ecatepec, y la escuela De la Loma era el establecimiento escolar donde el profesor Núñez Acosta impartía cotidianamente sus clases… Según narra un estudioso de este período, José Martínez, en su libro Vida y hechos de Elba Esther Gordillo… pocos días antes, Leonardo González Varela –a la sazón secretario de la sección 36 y por tanto un subordinado de la profesora Gordillo Morales-, visitó personalmente a Misael Núñez Acosta para hacerle cambiar de parecer…
“LA TARDE DEL DÍA 30 DE ENERO, ALREDEDOR DE LAS 19:30 HORAS, TUVO LUGAR UNA REUNIÓN en la escuela De la Loma, donde se acordó que los padres de familia se harían cargo de las instalaciones escolares durante las marchas y movilizaciones para evitar que nadie tomara la escuela, tal y como sí había sucedido poco tiempo atrás en el estado de Guerrero. Al terminar la reunión, Misael Núñez Acosta salió del establecimiento acompañado por el profesor Darío Ayala y por el obrero de la construcción, Isidro Dorantes… los disparos fueron hechos a menos de un metro de distancia. Tres individuos que la noche anterior habían robado un vehículo Chrysler Le Baron vaciaron el cargador de una pistola Colt calibre .45 sobre sus víctimas.
“EL PROFESOR NÚÑEZ ACOSTA MURIÓ CASI DE INMEDIATO. LO MISMO OCURRIÓ CON DORANTES. La tercera víctima fue precisamente Darío Ayala, quien resultó herido de gravedad, y que más tarde lograría recuperarse… Los asesinos se dieron a la fuga, pero las autoridades del Estado de México dieron pocos días después con su paradero. Es muy probable que las enardecidas movilizaciones magisteriales de esos días hayan servido como presión para que el gobierno los encontrara. Estaban escondidos coincidentemente en San Luis Potosí, territorio gobernado en esos años por Carlos Jonguitud Barrios. Una vez juzgados, los tres asesinos materiales –Rufino Vences Peña, Joel Vences Hernández y Jorge Mejía Pizaña-, fueron sentenciados a purgar treinta años de prisión en el penal de Barrientos, ubicado en el municipio de Tlalnepantla…
“CONFESARON QUE HABÍAN COMETIDO EL ASESINATO A CAMBIO DE 300 MIL VIEJOS PESOS. Señalaron también que fue un individuo de nombre Clemente Villegas quien les ofreció el trabajo. Según afirmaron, este asunto era apenas el principio de un próspero negocio: “Villegas (…) quien nos manifestó que prestaba sus servicios para el SNTE, nos indicó que había más personas que calmar, ya que se encontraban agitando, realizando mítines y marchas a Palacio Nacional”… Clemente Villegas fue culpado como homicida intelectual y, en efecto, se reconoció en él a uno de los estrechos colaboradores de Ramón Martínez Martín, entonces secretario general del SNTE.
“POCOS DÍAS DESPUÉS DE RECIBIR SU CONDENA, SIN RAZÓN APARENTE, LOS CUATRO CONVICTOS fueron trasladados a un reclusorio diferente llamado La Perla. Éste se encuentra en Ciudad Nezahualcóyotl, en aquel entonces base de operaciones de la profesora Elba Esther Gordillo. Según la misma investigación de José Martínez, tal cosa ocurrió por mediación de Leonardo González Varela, aquel dirigente de la sección 36 que antes hubiera tratado de disuadir a Misael Núñez Acosta… Seis meses después del homicidio, los cuatro reclusos se fugarían de La Perla, presumiblemente contando con la complicidad de las autoridades… poco antes de desaparecer, los asesinos de Misael Núñez Acosta amenazaron ante periodistas que si no los liberaban denunciarían a los verdaderos asesinos intelectuales.
“EN AQUEL MOMENTO VINCULARON A CARLOS JONGUITUD, ELBA ESTHER GORDILLO MORALES y Leonardo González Varela con estos hechos de sangre… Al día siguiente de la muerte de Núñez Acosta, con sus restos salió de Tulpetlac una marcha fúnebre rumbo a la Escuela Normal Superior. Más tarde, el profesor fue sepultado en Ixmiquilpan, Hidalgo, entidad de donde era originario. El día 2 de febrero, tal como estaba proyectado, dio inicio un paro nacional y cerca de 80 mil personas marcharon por las calles de la Ciudad de México. En un vehículo descubierto, encabezando la manifestación, fue llevado un simbólico ataúd de Núñez Acosta como signo de la represión infligida por los jonguitudinistas… Durante el mandato de Vicente Fox Quezada, la Procuraduría General de la República desechó las denuncias de la CNTE a propósito del caso”.
TIEMPOS DE MÉXICO EN LOS QUE LOS PROBLEMAS POLÍTICOS SE ARREGLABAN A BALAZOS, en que los sindicatos, dirigidos por caciques, entregaban los intereses de los trabajadores a los patrones, a cambio de dinero o prebendas, tiempos que aún no se han ido, que están presentes más que nunca, tiempos que deben irse ya, como decían los rebeldes de la “Primavera Árabe”: “ya saquearon, ya robaron, llénense los bolsillos si quieren, pero… por favor ¡ya váyanse! A Elba Esther, sus abogados caros, le están gestionando la libertad por sus múltiples enfermedades, su “delicado” estado de salud, eso está muy bien, que se la lleven, pero por favor, ya que se vaya, igual que todos los de su calaña…

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