IXTAPALUCA, Méx.- Solo 33 patrullas habrá en el municipio de Ixtapaluca y se espera que al finalizar 2013 se cuente con 55 en total, ya que se van a ir incrementando paulatinamente, señaló la presidenta municipal Maricela Serrano Hernández, al hacer la entrega de seis nuevas unidades policiacas para vigilar unidades habitacionales consideradas las más conflictivas.
Ixtapaluca es uno de los municipios más inseguros en la zona oriente del estado de México, ya que es constante el robo de autos, moto y el asalto en la vía pública, pero en las unidades habitacionales operan bandas dedicadas exclusivamente a robarse las llantas, baterías, espejos de vehículos durante las 24 horas del día.
Estas seis patrullas que entregó la presidenta municipal serán para unidades habitacionales como San Jerónimo Cuatro vientos, Los Héroes, San Buenaventura, entre otras densamente pobladas y cuyas familias se quejan de que la seguridad pública no ha mejorado a pesar del cambio de gobierno.
Maricela Serrano aseguró que se continuarán con las gestiones necesarias para incrementar el número de unidades que se estima rebasen las 50 para este año, y lograr así disminuir los índices delictivos.
Con esta nueva adquisición de unidades suman actualmente un total de 33 patrullas, a las que se sumarán 26 más en un lapso de dos meses y medio, las cuales serán adquiridas con recursos autorizados por el cabildo en el presupuesto del 2013.
La alcaldesa adelantó que en esta semana llegarán cuatro patrullas y otra ambulancia, además de que una organización social entregará en breve al gobierno municipal de Ixtapaluca dos ambulancias que serán asignadas para el rubro de seguridad pública.
Serrano Hernández indicó además que con el presupuesto de este año será adquirido el seguro de vida y chalecos para los policías de la corporación, a fin de brindarles las condiciones necesarias para que cumplan con su labor.
Asimismo dio a conocer que para reforzar la estrategia de seguridad implementada por el coordinador general de Seguridad Pública municipal, Luis Enrique González Soto, se puso en marcha desde el lunes pasado en Ixtapaluca el programa Base de Operación Mixta (BOM) que llevan a cabo el Ejército, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Policía Federal, en coordinación con la dirección de Seguridad Pública municipal.

Agradezco el apoyo de la policía municipal y sobre todo al buen desempeño de sus labores. en especial una felicitación al comandante Adrian Martínez , por el liderazgo que demuestra al tener dicho cargo.
la plantilla que se tenia de la policía municipal ha cambiado, pues se ha demostrado que ahora cuentan con una misión que cumplir y que su filosofía es obtener buenos resultados.
La mayoría de las unidades habitacionales del país son una expresión de graves problemas que, de no prevenirse se convertirán en gran amenaza para las estabilidad institucional, pues el poder y la capacidad de los municipios están rebasados. Si bien tales asentamientos buscaron cumplir en los 70s los objetivos de instituciones como el INFONAVIT, de combatir el rezago de vivienda, ahora se requiere de mayor visión para definir proyectos, generar convivencia y amalgama de familias de diferentes niveles socioeconómicos y evitar así focos rojos de grandes conflictos.
El último censo del INEGI cita que más de 20 millones de personas viven en la zona metropolitana del Valle de México. De ellos, 11 millones habitan en el Estado de México. Y el rezago habitacional del país es de más de nueve millones. .
Los municipios con mayor crecimiento en los últimos años son Ecatepec, Ixtapaluca, Tecámac y Coacalco, sin dejar atrás, por supuesto, a Chalco. Así, los mexiquenses de la mayoría de unidades habitacionales confrontan pobreza, aunque las constructoras las oferten con «conjuntos residenciales»; abunda en ellas la inseguridad, administraciones irregulares que se vuelven cotos de poder; sufren robos, drogadicción, pandillerismo, exceso de ruidos, conflictos entre vecinos, deterioro de inmuebles, invasión de áreas comunes, basura, hundimientos y fallas en servicios públicos. Muchas unidades son sólo dormitorios de gente que trabaja en el Distrito Federal, que tarda hasta cuatro horas en transporte y gasta hasta cien pesos en pasajes.
Las constructoras edifican sólo cascarones de escuelas; el trabajo lejano de la mayoría los habitantes ocasiona abandono de los hijos y falta de comunicación. La desintegración familiar abunda, hay carencia de identidad, baja participación organizativa y escasa cultura de la denuncia. Esto hace a los estudiantes y a los jóvenes que no estudian ni trabajan carne de cañón de la delincuencia. A nivel secundaria los alumnos buscan imponer sus propias normas y hasta sus maestros, les da «gueva» estudiar porque carecen de motivación. Muchos maestros no quieren impartir clases en esos escuelas por tanto conflicto, no sólo con los alumnos sino con los mismos padres de familia que se muestran apáticos ante la educación de sus hijos, sin duda porque el sustento económico es prioritario.
Crece el comercio informal por la falta de empleo. La población nativa rechaza a la de las unidades porque «les roban» el agua y son una «bola de rateros».
La cercanía con el Distrito Federal hace más vulnerables a los habitantes de esas unidades; aquí se esconde fácilmente la delincuencia, ya en la calle o rentando viviendas baratas, mientras que los municipios están cada vez más incapacitados para prodigar tan sólo seguridad. Los mismos policías se corrompen, o posiblemente se convierten en delincuentes manejados desde las alturas. Una muestra de que están rebasados los municipios es Ixtapaluca con su edificio municipal tan pequeño que funcionó hace 30 o cuarenta años. Ahora parece de juguete.
Desarrollo Urbano del Estado cita que en los últimos 12 años se autorizaron 666 mil 657 viviendas de interés social, pero ninguna en los últimos seis meses de gobierno. Pero si nos damos la vuelta por la región oriente, las construcciones parecen seguir.
Urge, por lo tanto, una mejor aplicación y adecuación de las leyes, empezando por la que regula el Régimen de Propiedad en Condominio, con fomento a la capacitación y la cultura condominal; financiamiento accesible, eficacia y colaboración de los tres órganos de gobierno; desarrollar ciudades sustentables, priorizando vivienda digna y no desocupada ni lejana a los centros de trabajo.Habrá que revisar a fondo los proyectos de vivienda, la legislación general, la capacidad de los municipios y la participción e involucramiento de la sociedad en general.
Urge que los propios gobernantes dejen de pelear entre ellos mismos como en Chalco donde crecen las disputas entre el actual alcalde Francisco Osorno y el diputado ex munícipe y hoy diputado federal Juan Manuel Carbajal, ambos priístas quienes deben dar ejemplo de institucionalidad. Osorno, que «se le hizo a la tercera», se distingue desde hace mucho, a decir de quienes bien lo conocen» como el primer déspota que se desinfecta las manos luego de saludar a la gente a la que seguramente considera «plebe».
El tiempo apremia. No es exagerar. El Estado debe tomar cartas en el asunto antes de que empiece allí un estallido social, donde los habitantes no sólo de las unidades habitacionales sino también de los pueblos tradicionales se hagan justicia por su propia mano.
EXCELENTE NOTICIA LIC. MARICELA SERRANO, YO VIVO EN SAN BUENAVENTURA Y EL DIA DE HOY A LAS 5:15 AM QUE SALIA A MI TRABAJO UNA PATRULLA NUEVA DE ESTAS QUE SE VEN EN LA FOTO, PATRULLABA A VUELTA DE RUEDA SOBRE PASEO DE LAS AVES, EN LOS 13 AÑOS QUE TENGO VIVIENDO AQUI JAMAS HABIA VISTO UNA PATRULLA A ESTAS HORAS, UN 10 PARA USTED QUERIDA ALCALDESA.