TEPETLIXPA, Méx.- El Santuario del patrono de Tepetlixpa, “Dulce Nombre de Jesús” cada año es visitado por más de un millón de personas que se desplazan de varias partes de la República Mexicana, para venerar la imagen y bailar con los grupos de Chinelos que recorren las principales calles de este municipio.
Además, los fieles católicos, pusieron como atractivo una piedra en la que, según su tradición, “ahí descanso el santo”, cuando llegó al pueblo de Tepetlixpa.
De todos los municipios de la zona oriente del estado de México, se desplazan hacía el Santuario ubicado en el cerro de en donde se ubica la capilla de la Virgen de Los Dolores, donde las calles aledañas quedan saturadas de comerciantes que tratan de vender de todo; comida, artesanías, CDs, zapatos, ropa, cobijas, entre otros.
Los mayordomos de la fiesta patronal informaron que la fiesta inició desde los primeros días de enero y el festejo se extiende todo el mes.
Según la historia que cuenta el señor Marcelino Buendía Rosales, la tradición del festejo al “Dulce Nombre de Jesús”, inició en los años 1830 a 1840, del siglo XIX, ya que algunos peregrinos provenientes del pueblo de Huazulco, Morelos, llegaron a Tepetlixpa.
Ellos, llegaron a descansar a Tepetlixpa, donde se alojaron en un mesón ubicado en un lugar llamado Chilinco, propiedad del señor Juan Rosales, que en esa época era el delegado del pueblo.
Cuando el señor Rosales llegó al mesón comenzó a platicar con los peregrinos, pronto se dio cuenta que traían una caja voluminosa; él preguntó que era y le respondieron que era una imagen religiosa.
“El señor Rosales le pidió verla y ellos se lo mostraron”, al verla quedó conmovido ante su hermosura y encanto”.
De inmediato, consideró que su mesón era indignó para una imagen tan bella, por lo que les tomó parecer a los peregrinos para trasladar la imagen a la capilla de Los Dolores, que se encontraba a dos cuadras de ahí.
El acuerdo fue que por la mañana los peregrinos podían continuar su camino, que no importaba que tan temprano quisieran retirarse, se le entregaría su imagen.
Los peregrinos de Huazulco accedieron y el señor Rosales llamó a uno de sus ayudantes de la delegación para que fuera por la banda de música y llamara a los vecinos, que con flores y velas, acompañaron el traslado de la imagen a la capilla.
Los vecinos admirados de la belleza de la imagen, iniciaron la procesión a las 18 horas y con mucho respeto la trasladaron a la capilla. Tardando dos horas en el recorrido.
Una vez ubicada la imagen en la capilla, los peregrinos y vecinos comenzaron a rezar, cuando terminaron, todos se fueron a descansar.
“Tan grande fueron las muestras de amor de la imagen que recibió de la comunidad que al día siguiente muy temprano, los peregrinos de Huazulco, ya no pudieron llevar porque pesaba demasiado”.
Desde entonces, la imagen que representa al “Dulce Nombre de Jesús” es venerado cada año, desde el primero de enero y hasta el 28 del mismo mes, por ello, este santuario se ha convertido en el más visitados en la zona oriente del estado de México.

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