
Sin embargo, el alcalde Juan Zepeda Hernández, el senador Luis Sánchez y legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD), pidieron que se respete las 30 hectáreas que se tienen en el tiradero Neza III, para impulsar proyectos ecológicos, escuela ambiental y se desarrollar la captura del biogás y la creación de electricidad.
La reunión se concertó después de que ayer, varios grupos de recolectores de basura de Nezahualcóyotl se manifestaron en la alcaldía para que no se cierre el basurero local, ya que es fuente de trabajo para cerca de mil personas.
Juvenal Cruz Roa estableció que desde el pasado mes de noviembre el gobierno del estado de México empezó a sanear el Neza III con una inversión de 106 millones de pesos.
Dijo que en seis u ocho meses se tiene que concluir el retiro de más de 400 mil toneladas de basura y llevar paulatinamente al tiradero de Ixtapaluca.
Por el momento, confirmó se han llevado unas 100 mil toneladas.
Aseguró que sobre el destino del Neza III se resolverá de manera consensada con el gobierno municipal de Nezahualcóyotl. “tuvimos el primer acuerdo consensado con el alcalde y se firmó un documento”.
El secretario del Medio Ambiente del estado de México dijo que llevaba la propuesta de destinar tres hectáreas para la planta procesadora de Nezahualcóyotl, pero aseguró que se mantendrá abierto a otras propuestas para llegar a un acuerdo entre todos.
“En Chimalhuacán esperamos que se termine la primera celda en el relleno sanitario de Escalerillas y se depositarán ahí las 400 toneladas que se generen en ese municipio para ya no traerlas aquí”, resumió Juvenal Cruz.
La reunión de los funcionarios estatales y locales se realizó dentro del mismo basurero, entre movimientos de tráiler, maquinaria, pepenadores y el constante movimiento de basura.
El acuerdo de colaboración se dio en medio de papeles que revoloteaban por el aire, polvo que saturaba las narices y perros que deambulan en busca de comida.
A lo lejos grupos de recolectores de basura solo se dedicaban a observar y separar los desperdicios para reciclarla, en espera de que no les cierren esa fuente laboral.
