CHIMALHUACÁN, Méx.- Esposas de funcionarios públicos y políticos del estado de México son las más vulnerables, ante las agresiones físicas y psicológicas de sus parejas, pero es casi imposible presentar denuncias en la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) porque simplemente no se le da seguimiento para que todo quede en la impunidad.
Así lo estableció, Emerenciana López Martínez, defensora de mujeres y la familia e Chimalhuacán, aunque las esposas de funcionarios y políticos, sean constantemente golpeadas, se quedan calladas para “no perjudicar la carrera política de sus maridos”.
Para ellas, esposas de funcionarios estatales, municipales y del poder legislativo es tabú hablar que son violentadas en sus propios hogares.
EDOMEX, A LA CABEZA EN VIOLENCIA CONTRA MUJERES
El estado de México presenta el índice más alto en violencia física o sexual en la mujer por parte de su esposo o pareja sentimental, 33.3 por ciento, de acuerdo a un estudio del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM; seguido por Tabasco, Puebla, Jalisco y Guerrero.
René Jiménez Ornelas, investigador de esta casa de estudios, estableció que cuatro de cada 10 mujeres han sido agredidas por su pareja en algún momento de su vida. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 50 por ciento de las víctimas han padecido ataques que ponen en riesgo su vida, indicó.
La mitad de las que han vivido episodios severos se sienten provocadoras del enojo o malestar de sus esposos o compañeros por opinar diferente, desobedecer, no pedir permiso, no dedicar suficiente tiempo o mostrarse desinteresadas por tener sexo, subrayó.
La violencia contra la mujer y de género son manifestaciones de la influencia de las condiciones del entorno sobre las distintas formas de agresión en todos los niveles y grupos de una comunidad, precisó el también coordinador de la Unidad de Análisis sobre Violencia Social de la UNAM.
Señaló que se trata de algo común en el país. Por ejemplo, “el Estado de México presenta la prevalencia más alta de violencia física y/o sexual (33.3 por ciento), seguido por Tabasco, Puebla, Jalisco y Guerrero”.
Pero de acuerdo a la encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIRECH 2011) del Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI) el 56.9 por ciento de las mujeres en el estado de México son víctimas de violencia física, psicológica o económica por parte de sus conyugues.
Las miles mujeres consultadas por el INEGI en sus hogares revelaron que sufren distintas formas de violencia, pero es difícil, saber sí alguna esposa de funcionarios o políticos mexiquenses formó parte de esta consulta, ya que fue dirigida principalmente a amas de casa.
A raíz del asesinato del diputado priista por Nezahualcóyotl, Jaime Serrano Cedillo, por su esposa Patricia Grimaldo de la Cruz, la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) reconoció que hubo una riña entre la pareja que llegó a momentos violentos y que la mujer tomara un cuchillo de la cocina para clavársela en el pecho.
Aunque ninguna dependencia estatal ha reconocido, es que Patricia Grimaldo sufría de violencia intrafamiliar que la obligó, en algún momento, a tomar esa medida drástica.
“YO TAMBIÉN MATERÍA A MI MARIDO”
Irene una mujer que era constantemente golpeada por su esposo, al saber lo que hizo Patricia Grimaldo, expresó: “yo casi estuvo a punto de hacer lo mismo con mi marido por qué ya no podía aguantar tantos golpes y humillaciones”.
Pero el caso del diputado del PRI, Jaime Serrano Cedillo y su esposa Patricia Grimaldo, no es el único, en Nezahualcóyotl hay varios casos de funcionarios que humillan o golpean a sus parejas.
Un alcalde del PRI en Nezahualcóyotl le gritaba a su mujer: “¡eres una india!” y “¡no sabes hablar en público!”. Un candidato a regidor también priista, golpeó a su esposa en plena campaña política. Y también un presidente municipal de los Reyes la Paz agredía constantemente a su esposa.
Sus nombres no son publicados porque no existe una denuncia en la PGJEM o en las oficinas del DIF.
NO ATIENDE DENUNCIAS DE VIOLENCIA CONTRA FUNCIONARIOS PUBLICOS
Un caso es el de Paola –así la llamaremos para evitar que sea golpeada por su ex esposo-, ella vivió en con David Alarcón Ríos, funcionario Publico de Nezahualcóyotl que trabajaba como jefe de archivo de administración del ayuntamiento en el 2009 y hasta el 2011.
En ese tiempo recibió varias golpizas y agresiones hacia ella, su hijo y hasta a su mamá, razón por la que se salió de la casa y puso una demanda en el centro de justicia de La Perla en Nezahualcóyotl.

David Alarcón al enterarse de la demanda busco a Paola para amenazarla y decirle que su demanda se la pasaba por….., y hasta ahí llego todo, por que no llegó a más, pese a que Paola llevaba moretones en el cuerpo y hasta mordidas propinadas por David Alarcón.
“Lo que pasa es que en La Perla cuando vas a demandar a tu marido por golpes te dicen que tienes que ir muy golpeada o casi muerta para que proceda la demanda”, señaló María Elena, otra víctima que fue a demandar a su esposo por golpes y robo.
“Pero los policía judiciales me dijeron que si quería fregarlo y que procediera, ellos le podían poder una arma o droga, pero eso si tenia que darle una lana”, dijo María Elena.
EN EL PRD TAMBIÉN HAY POLÍTICOS GOLPEADORES
Pero no solo en el PRI las esposas de los políticos sufren violencia doméstica, sino también en el PRD se observan estás situaciones que lastiman la dignidad de una mujer.
Miriam –así la vamos a llamar- vivió la peor experiencia de su vida junto a un legislador local del PRD por el distrito electoral de Coacalco y ella misma explicó:
“Yo viví violencia. Vaya que me considero una mujer fuerte, estudiada, sin embargo me enfermé de conde pendencia, mi baja autoestima hizo que aceptara maltratos, desdeñes, violencia física, psicológica, económica y afectiva”.
Ella, antes de casarse y vivir con el político perredista ocho años, era una mujer que estaba al frente de la lucha social, participaba en manifestaciones públicas y defendía los valores de las mujeres.
De su ahora ex esposo, describe: “es un político de izquierda, sensible ante los demás, menos ante mí, ante mi dolor, y para que decir que en los peores momentos de mi depresión fue cuando más me agredió”.
Miriam por complacer a su esposo, se alejó de su familia, amigas, compañeros de trabajo, incluso, de su militancia en el PRD de la zona oriente del estado de México.
“Deje amistades, de hacer todo lo que a mí me gustaba no es que él me limitara precisamente, pero me controlaba y generaba en mi pánico hasta inhibirme”, aceptó.
Ahora pregunta: “¿Qué lo permití? Si, en una relación hay dos y también hice cosas para “como el ratón carcomer desde dentro”, en ese devenir me perdí y yo, fuerte, segura de mi misma, era una piltrafa, no me arreglaba, subí de peso, me deje a mí misma”.
Miriam recibió la amenaza de su esposo de que la mataría por una supuesta infidelidad, sí no abandonaba su casa. “Salí y salí completa, fui a terapia, me cuide, y hoy soy yo otra vez. Yo permití la violencia y a lo mejor hasta contribuí a ella aun cuando pensara lo contrario”.
Gracias a que Miriam se alejó de esa relación insana, pudo recuperar su autoestima, su vida y ahora de nuevo vive feliz.
¿LA MATÓ EL JUDICIAL?
Pero hay otras mujeres que no corren con la misma suerte, como el caso de Mariana Lima, esposa del policía ministerial del estado de México, Julio César Hernández Ballina, a quien presuntamente mató a golpes en su hogar en el municipio de Chimalhuacán.
El caso es revisado por el magistrado José Nieves Luna Castro, del Tribunal Colegiado en Materia Penal de Segundo Circuito, ya que no se ejerció acción penal contra el agente ministerial porque manipuló la escena del crimen, baño el cuerpo de su esposa para que no se notara los golpes y la sangre, así como que contó con la complicidad del personal de la agencia del Ministerio Público de Chimalhuacán.
La madre de Mariana Lima, Irenea Buendía, ha seguido una lucha incansable en la PGJEM y el Tribunal Penal para lograr castigo para Julio César Hernández Ballina, por feminicidio.
Sin embargo, encuentra puertas cerradas, silencio de los funcionarios de justicia y alteración en el seguimiento del asesinato.
La madre de Mariana recordó que ella fue avisada de que “mi hija se había quitado la vida”, pero cuando la vi tendida en la cama, recién bañada y con huellas de golpes, supe que la habían matado”.
Según en la declaración del policía judicial, ella se había ahorcado y “tuve que bajar el cuerpo colgado y lo puse en la cama, para ir a hacer la denuncia al Ministerio Público de Chimalhuacán”.
Pero para la señora Irenea Buendía, con solo ese hecho, el policía tenía que haber sido detenido e investigado por alterar la escena del crimen; sin embargo, contó con toda la colaboración de sus compañeros de la PGJEM, entre ellos el agente del Ministerio Público, Miguel Morales Vítores.
Irenea Buendia estableció que su hija Mariana tenía meses de sufrir violencia física, psicológica y sexual por parte de su esposo Julio César Hernández Ballina.
La defensora de las mujeres de la mujer, Emerenciana López Martínez, aseguró que mujeres que trabajan en la PGJEM también sufren maltrato o son golpeados por sus esposos.
“Hay funcionarios públicos que a pesar de tener una preparación profesional, son brutos, celosos, golpeadores y siembran el miedo entre sus esposas para que no hagan ningún tipo de denuncia”, expresó.
Pero el caso de Mariana no es el único crimen impune, Susana, es hija de una mujer que fue asesinada por su marido en la pileta de su casa en Chimalhuacán, pero el marido jamás piso la cárcel por este crimen, a pesar de que lo hizo frente a sus seis hijos.
Ahora, Susana, tiene su propia familia, pero no puede borrar en su conciencia la tragedia que vivió, junto con sus hermanos, al perder a su madre en manos de su propio padre.
HERMANAS TAMBIÉN SON AGREDIDAS
No solo las esposas sufren golpes en manos de políticos, tenemos el caso del diputado federal del PRI, Juan Manuel Carbajal Hernández, quien golpeó en tres ocasiones a su hermana Lidia, por el conflicto con unos campos deportivos en el municipio de Tlalmanalco.
El conflicto se desarrolló cuando Carbajal Hernández, llegó al campo deportivo de San José del Arenal, ubicado en el kilómetro 48 de la carretera federal México-Cuautla, en el pasado mes de julio, durante plena campaña electoral.
De acuerdo a la denuncia, agredió verbalmente a los albañiles que colocaban malla ciclónica para proteger el predio de 3.5 hectáreas que el área de Conciliación y Mediación de los juzgados de Huitzilzingo, Chalco, le otorgó el derecho al terreno a la madre de Juan Manuel Carbajal, quien también fue presidente municipal de Chalco.
Los albañiles le fueron avisar a la señora Lidia Carbajal Hernández, de que su hermano había llegado para ofenderlos y amenazarlos de que pararan la obra.
Lidia Carbajal explicó que ella llegó junto a su hermano para pedirle que respetara la resolución de la autoridad judicial, para que se terminara el conflicto por las 3.5 hectáreas del deportivo.
Sin embargo, de acuerdo al testimonio, “Juan Manuel Carbajal me empujó al suelo, para golpearme, pero intervino mi otro hermano Francisco, en defensa”.
El priista insultó a sus familiares y dijo que cualquier autoridad “me la pela”, para evitar que fuera denunciado como el año pasado, cuando también golpeó a su hermana Lidia, por el mismo conflicto.
“Ya no fui a denunciarlo porque el 12 de julio del año pasado, me golpeó y encarcelo a mi hermano Francisco, pero el ministerio público de Amecameca se puso a su favor y Juan Manuel Carbajal repartió dinero y uso su poder político para que no fuera sancionado”, expresó su hermana.
Dijo que en esta ocasión decidió no acudir ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de México para pedir justicia y protección, debido a que su experiencia del año pasado le sirvió para darse cuenta que Carbajal Hernández, utiliza su influencia política para no ser molestado y manipular la ley.
Lidia Carbajal explicó que sus hermanos Benita y Francisco, así como su señora madre Concepción Hernández viuda de Carbajal, quieren vivir en paz y que Juan Manuel Carbajal los deje de hostigar y amenazar.
“Nosotros no nos metemos con él. Ni nos interesa que se haya apoderado de una barranca del ejido de Tlalmanalco y que perfore un pozo clandestino para beneficiar a su rancho o que se haga millonario con el poder, solo queremos vivir en paz”, suplicó la mujer.
EN MUNICIPIOS CIFRAS OCULTAS
Bertha Albores Ramírez, presidenta de la agrupación Mujer es…Solidaridad con tú Familia, expresó que el 90 por ciento de las mujeres reciben un tipo de agresión de parte de sus parejas sentimentales.
En Valle de Chalco, aunque no se ha documentado casos de funcionarios o políticos agresores, es uno de los municipios donde hay más casos de violencia intrafamiliar.
Recordó el caso de tres chicas, cuyos esposos les pegaban y corrían de sus casas, tuvieron que pedir albergue en esa asociación para escapar de manera temporal de los maltratos físicos.
María de los Ángeles Corte Ríos, directora del Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad (CEAMEG), reconoció que hay temas delicados, inhumanos, crueles y que llaman la atención, como es la violencia hacia las mujeres.
Pero se necesita estructurar y dar seguimiento a las políticas pública que se han realizado en la defensa del género femenino.

Quisiera saber cuando y en donde fue que René Jiménez Ornelas dio esas declaraciones ya que me son de importancia para un proyecto de investigación.