28 junio, 2026

Reporteros en Movimiento

Información sin censura

* Justicia para Gilberto, Itzel y Alejandro.
Por: Lina González/ Juan Lázaro/Reporteros en movimiento.com.
14:10 hrs.
OZUMBA, Edoméx., 15 de abril de 2026.- La administración del alcalde Ricardo Valencia Valencia se enfrenta a una crisis de legitimidad y seguridad sin precedentes. Lo que comenzó como incidentes aislados se ha transformado en un patrón de negligencia, opacidad y frialdad institucional que hoy mantiene a tres familias de Ozumba en el luto y la exigencia de justicia.

Los casos de la joven Itzel, el comerciante Alejandro y, recientemente, el ciudadano Gilberto, comparten un denominador común: la lentitud de la Fiscalía y el cuestionable actuar de la policía municipal.

El Caso Gilberto: “Entró vivo y salió muerto”

El hecho más reciente ha causado indignación tras las declaraciones del diputado local Valentín Martínez Castillo, familiar político de la víctima.
Gilberto perdió la vida el pasado fin de semana dentro de las galeras municipales de Ozumba.
Aunque la versión oficial de la Fiscalía sugiere un suicidio mediante el uso de material de una colchoneta, la familia denuncia una serie de irregularidades que apuntan a una omisión criminal.
“Gil entró vivo y salió muerto. No era una persona violenta ni tenía problemas psicológicos para quitarse la vida”, señaló el legislador.

La mayor afrenta para la familia fue la frialdad de las autoridades.
Gilberto habría fallecido la noche del sábado; sin embargo, el Comisario Brandon Basurto notificó a los deudos 12 horas después, casi al mediodía del domingo, con una indiferencia que ha sido calificada como inhumana.
El alcalde Valencia, pese a comprometerse a investigar este retraso en la comunicación, ha guardado silencio por más de 60 horas.

Itzel y Alejandro: La herida abierta de la impunidad

El caso de Gilberto no es el primero que exhibe las carencias de seguridad en el municipio.
La memoria de los ozumbenses sigue marcada por otros dos sucesos donde la respuesta oficial fue tardía y deficiente:
Itzel: La joven, nativa de Ozumba, cuyo cuerpo fue hallado dentro de una cisterna en el municipio vecino de Tepetlixpa en octubre del 2025.
Aunque existe un detenido, el proceso judicial avanza a “paso de tortuga”, dejando a la familia en un limbo legal y emocional.

Alejandro: Comerciante local que fue “levantado” por un grupo armado junto a otro joven en plena vía pública .
Días después, su cuerpo fue localizado sin vida en un municipio cercano en el mes de febrero del 2026.
En este caso, la prevención del delito y la reacción inmediata de la policía de Ozumba brillaron por su ausencia, pero de última hora el gobierno fingió una búsqueda en los dos primeros casos.

Autoridades bajo la lupa: Frialdad y falta de protocolos

La denuncia ciudadana y el pronunciamiento del diputado Martínez Castillo coinciden en un punto crítico: la falta de sensibilidad. No se trata solo de los crímenes, sino del trato indigno hacia los familiares.
La espera de cuerpos, la falta de información oportuna y la lentitud de la Fiscalía Regional han generado un clima de desprotección.

Puntos clave de la exigencia ciudadana

Como lo expreso el diputado Valentin en sus redes, en cuanto a la última víctima, Gilberto, donde se exige que no solo la oficial de guardia responda por la muerte en galeras, sino también el Comisario, el Jefe de Turno y el Juez Cívico.
Además, pide transparencia, ¿Por qué se ocultó la muerte de Gilberto durante 12 horas?.
También la ciudadanía exige Justicia expedita y aceleración de las investigaciones en los casos de Itzel y Alejandro.
Hasta el cierre de esta edición, el ayuntamiento de Ozumba no ha emitido un nuevo comunicado que aclare las omisiones señaladas.
Mientras tanto, la ciudadanía se pregunta: si la autoridad encargada de proteger no es capaz de informar a tiempo sobre una muerte bajo su custodia, ¿quién protege realmente a los habitantes de Ozumba?.

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