
* También se quemó una moto.
* Diversos animales quedaron atrapados en sus corrales.
Por. Lina González/Juan Lázaro/reporteros en movimiento.com.
18:00 hrs.
TEXCOCO, Estado de México. 20 de Marzo de 2026. – Lo que comenzó como un incendio de pastizal esta tarde de viernes 20 de marzo, terminó en una tragedia material y emocional para siete personas. En el punto donde convergen las comunidades de Boyeros, Santa María Hidalgo y El Carrizo, el fuego no solo consumió maleza, sino que devoró los sueños y el esfuerzo de tres familias que hoy se han quedado sin un techo bajo el cual dormir.
La crónica del siniestro
Alrededor de las 14:32 horas, las alarmas se encendieron en la base de Protección Civil. La unidad PC 68-21-04 salió a toda marcha, arribando, apenas once minutos después, a una zona de difícil acceso conocida por sus límites vecinales.
Sin embargo, para entonces, las llamas ya habían encontrado alimento en la estructura de tres humildes viviendas construidas con láminas de cartón y galvanizado.
El incendio, que se propagó con ferocidad por un terreno de aproximadamente 200 por 200 metros, no se limitó a las viviendas.
El reporte oficial detalla un escenario desolador.
Quedaron afectados tres cuartos de 4×4 metros reducidos a cenizas. Hubo pérdida total de muebles, colchones, ropa y dos motocicletas que eran herramientas de trabajo.
Lamentablemente, el fuego alcanzó los corrales, provocando la muerte de conejos, borregos y patos.
Además cinco invernaderos aledaños resultaron severamente afectados por el calor y las llamas.
El factor humano: Más que pérdidas materiales
Detrás de los números y las láminas retorcidas, hay rostros.
Siete personas vieron cómo, en cuestión de minutos, el fuego consumía sus pertenencias más básicas.
Aunque los servicios de emergencia lograron controlar el riesgo eléctrico cortando las acometidas de energía, el impacto emocional fue inevitable.
Paramédicos atendieron a dos mujeres con cuadros severos de crisis nerviosa al ver sus hogares desaparecer, mientras que una persona más resultó con quemaduras, aunque afortunadamente no se reportan víctimas fatales.
«No solo se quemó el cartón y la ropa; se fue el esfuerzo de años», comentaba uno de los vecinos afectados mientras observaba los restos de lo que fuera su cocina.
Estado actual
Para las 17:00 horas, el incendio se reportaba como sofocado tras las labores intensas de los cuerpos de emergencia locales.
Los cables de alta tensión fueron aislados para evitar una tragedia mayor, pero el silencio que queda en la zona de Boyeros y Santa María Hidalgo es pesado, marcado por el olor a humo y la incertidumbre de quienes hoy lo han perdido todo.

