
*Mtro. Salvador López Santiago
14:00 hrs
Edoméx. 21 de Octubre de 2025.- El 1º de julio de 2018, más de 30 millones de mexicanos votaron por la Coalición Juntos Haremos Historia, en ese entonces integrada por morena, PT y PES. La aplanadora electoral fue contundente y las Coaliciones por México al Frente (PAN, PRD y MC) y Todos por México (PRI, PVEM y PANAL) ganaron contadas elecciones y quizá una de las más emblemáticas fue la senaduría de Yucatán, al ser el único escaño en la Cámara Alta que obtuvieron a través del principio de mayoría relativa.
En ese entonces, el priista Jorge Carlos Ramírez Marín ocupó la primera fórmula e impulsada por el PVEM (entonces aliado del PRI), Verónica Camino Farjat estuvo en la segunda fórmula. Hasta ahí lo más anecdótico era la hazaña que habían logrado, porque nadie o muy pocos hubieran pensado que seis años después se iban a reelegir llegando a la boleta electoral por la Coalición Sigamos Haciendo Historia (morena, PT y PVEM), solo que ahora con la fórmula invertida, es decir, ahora como candidata respaldada por morena y candidato por el PVEM (el verde siempre bajo la máxima de “muera el rey, viva el rey”).
Este caso lejos de quedar como algo excepcional, se ha convertido en la ruta por excelencia para “santificar” a una lista muy amplia de personajes considerados innombrables, impresentables y corruptos que al ponerse un chaleco guinda o verde, casi por arte de magia, se vuelven honorables e íntegros. El desfile ha visto pasar por este proceso de “purificación” a exgobernadores, exalcaldes, exlegisladores, exservidores públicos priistas, panistas y los perredistas que, en tiempos de definición, arroparon el llamado “Pacto por México”.
En el sexenio pasado vimos que muchos de los que perdieron en las urnas en 2018 y que fueron asociados a las prácticas más deleznables fueron premiados siendo nombrados embajadores, cónsules, senadores, diputados, alcaldes, secretarios de Estado y hasta gobernadores. Lo anterior se sigue viendo en la actual administración desde el ámbito federal hasta el municipal. Al iniciar la LXVI Legislatura (2024-2030), los Yunes fueron recibidos con las puertas abiertas a cambio del voto de la reforma judicial y aunque después no se les permitió afiliarse, su huella de corrupción en Veracruz fue olvidada por la mayoría, salvo excepciones de congruencia como la de la Gobernadora Rocío Nahle.
En días recientes un caso muy sonado es el del exdirector del FONDEN, el expriista José María Tapia. Al respecto, las declaraciones de la dirigencia nacional de morena son una ofensa a la inteligencia al manifestar que no forma parte del partido y que milita en el PVEM, porque al final de cuentas, en determinado momento tiene la posibilidad de postularse a un cargo de elección popular a través de la coalición y este camino parece que seguirá siendo consentido por el movimiento, por eso no es extraño ver como priistas de todos los estados y municipios renuncian a su partido para afiliarse al PVEM. Ante este panorama, es indispensable que existan candados para evitar la incorporación de más personajes que evidentemente solo buscan el poder por el poder: es necesario regresar al camino.
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*Orgullosamente mexiquense.
Licenciado en Derecho, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Maestro en Ciencia Política, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
Maestro en Derecho Electoral, Escuela Judicial Electoral (EJE) del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

