
Por. Raymundo Medellín.
03 de marzo de 2025.
“Se envía un mensaje a cada líder del cártel, a cada traficante, a cada criminal que envenena comunidades: serán responsables. “No importa cuánto tiempo lleve, no importa cuán lejos corran, la justicia los encontrará”, dijo el administrador interino de la DEA, Derek S. Maltó, quien destacó la extradición de Caro Quintero por encima de la de los otros 28 integrantes del crimen organizado, que fueron entregados a Estados Unidos.
En un hecho inédito el gobierno mexicano entregó a las autoridades de los Estados Unidos a 29 importantes miembros del crimen organizado, los cuales se encontraban en diferentes penales de del territorio nacional purgando condenas o sujetos a proceso.
Entre los 29 delincuentes que ya se encuentran en diferentes estados de la Unión Americana, figuran los antiguos líderes del cartel de Los Zetas, Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, conocidos como Z-40 y Z-42, además de Rafael Caro Quintero, antiguo capo del Cartel de Guadalajara, y José Ángel Canobbio, alias El Güerito, lugarteniente de Los Chapitos, una de las facciones del Cartel de Sinaloa.
La entrega de los delincuentes se da en medio de la negociación entre México y Estados Unidos, por la intención de aplicar un arancel del 25% a las exportaciones mexicanas, que desde que inició su mandato, el 20 de enero, el presidente de EE UU Donald Trump, ha amagado varias veces con gravar la entrada de productos mexicanos al país, amenaza que basa en el incesante tráfico de drogas al norte de la frontera, principalmente fentanilo, y al flujo migratorio que llega a los estados sureños.
Rafael Caro Quintero, fundador del extinto Cártel de Guadalajara, era reclamado por el gobierno norteamericano por el asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985, fue entregado al gobierno de EU junto a otros 28 narcotraficantes en una extradición exprés.
Para la DEA un gran triunfo representa el que Rafael Caro Quintero sean juzgado en tribunales estadounidenses, ya que se le acusa como ser el asesino material del agente de esa misma corporación, Enrique Camarena Salazar “Kiki”.
Del grupo de los 29 extraditados, seis podrían enfrentar pena de muerte, tal es el caso de Caro Quintero, a quien el gobierno de EU busca enjuiciar por el secuestro y homicidio de Camarena ocurrido en 1985.
Este momento es extremadamente personal para los hombres y mujeres de la DEA, que creen que Caro Quintero es responsable de la brutal tortura y asesinato del agente especial de la DEA. También es una victoria para la familia Camarena.
Creo que ahí está la respuesta de todos aquellos mexicanos que sufren la violencia desenfrenada de los carteles de la droga en diferentes estados de México, muchos mexicanos manifestaron que la llegada de Donald Trump al gobierno de los Estados Unidos, obligaría a que se diera una verdadera lucha contra los delincuentes que entre otros daños, les cobraban derecho de piso; en esa situación se encontraban los productores de limón y aguacate en el estado de Michoacán, los que se han apoderado de estados como Chiapas y los que son creadores de la violencia, en estados como Guanajuato y otros.
Pero esto apenas empieza, porque la mira del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está puesta en el maridaje entre políticos mexicanos relacionados con los carteles de la droga, no va a pasar mucho tiempo para que se conozcan conocidos nombres de políticos, principalmente del partido MORENA, que se encuentran relacionados con los jefes mafiosos del crimen organizado.
Aunque se esperaba respuesta violenta en Tamaulipas por parte de los Zetas, la verdad es que ya la están pensando y bueno el hecho de desmembrar a los carteles, traerá como consecuencia una baja considerable de la violencia, llevara también a que muchos mexicanos que habían salido de sus pueblos, regresen a vivir con tranquilidad y a trabajar sin las cuotas que les cobraban los delincuentes.
El caso de Caro Quintero es emblemático, ya desde aquél 1985 se relacionaba a personajes del poder político mexicano con las bandas de narcotraficantes, en aquél entonces la revista Proceso, en su edición 1940, del 5 de enero de 2014, publicaba que: “Tres ex policías mexicanos, acogidos desde finales de los noventa al programa estadounidense de testigos protegidos, dan a Proceso pormenores del secuestro y tortura del agente de la DEA Enrique Camarena en 1985, pero hay algo más: ellos sostienen que Manuel Bartlett (entonces secretario de Gobernación) y Juan Arévalo Gardoqui (titular de la Secretaría de la Defensa) presenciaron el suplicio del agente antinarcóticos. Del primero incluso aseguran que tenía una relación muy estrecha con los narcotraficantes del Cartel de Guadalajara, tanto que, dice uno de los testigos, los capos le entregaron 4 mil millones de dólares para intentar hacerlos llegar a la Presidencia de la República…”.
Seguramente mucho se sabrá en los próximos días, porque como decimos, esto apenas empieza.
Sí apenas empieza.

