
Aparentemente se suicidó con una cuerda colgada a uno de los juegos infantiles.
Sin embargo, la cuerda estaba muy abajo y la mujer estaba hincada.
Ella fue identificada como Gregoria López flores, 27 años y vestía su traje regional, aunque no se específica de que etnia.
Estas mujeres indígenas se dedican a vender artesanías y ropas en las cabeceras municipales.
Se quedan a dormir en cuartos alquilados por temporadas, ya que se mueven en diferentes partes del estado de México y de la República Mexicana.
Hasta el momento no se sabe sí dejó algún mensaje póstumo o el motivo de su muerte.
