Me entere de las denuncias por sus publicaciones que la lic. Ingrid Cuéllar Romero y el comandante Abel Hernández Palacios siguen haciendo de las suyas y se que las denuncias que presentan son totalmente ciertas y el director de prevención los protege mi, hijo fue víctima de golpizas y tortura por choques eléctricos por parte de esa misma pareja cuando era directora del penal de Valle Bravo y el comandante Abel también era jefe en ese penal mi hijo Juan Carlos Belmon Salinas el día 14 de diciembre de 2015 fue brutalmente golpeado por el comandante Abel y su personal mi hijo me dijo que mientras esto sucedía la directora Ingrid estaba presente y veía todo como lo pateaban y daban toques por esta razón tuvo que ser hospitalizado de urgencia ya que le rompieron las costillas y la clavícula cuando pude ver a mi hijo ya había sido trasladado a el penal de Temascaltepec, en donde me atendio el lic. Alfredo Miranda y le pregunté por qué mi hijo estaba asi a lo que respondió que él así había llegade de Valle de Bravo y que daría aviso a las autoridades para que se actuara contra quien fuera el responsable ya que el no tenia nada que ver con lo que le paso asi que puse la denuncia ante el ministerio publico la que pueden corroborar quedo registrada con el numero 392990620018415 del fiscal de delitos de servidores sin que se haya echo nada lo único que consegui fue ser amenazada para dejar el asunto en paz ya que pagaríamos las consecuencias si le seguia moviendo al asunto pero ahora que veo que la gente se esta uniendo para denunciar todas las atrocidades de esa infernal pareja quiero exponer mi caso para que no queden impunes y se haga justicia ya tienen que poner fin a todo lo que hacen. ojalá y el gobernador haga algo ya que en cada lugar en el que han estado es lo mismo solo buscan enriquecerse a costa de los internos y familiares la pregunta es quién o por que los protegen existe algún compadrazgo o pagan para ser los protegidos del director general de prevención Luís Arias González?

Que alguien le explique a la señora que su hijo no esta ahí por «buen comportamiento». Que si hubiese hecho su labor de buena madre no tendría un hijo delincuente.