
Por. Raúl Río Valle
7 de marzo de 2017.- Delfina Gómez hasta hace un año solamente era conocida en el municipio de Texcoco en donde por 30 años fue profesora de primaria y presidenta municipal 2012-2015. Ella es una clara representante de la cultura del esfuerzo de las generaciones que en los años 60s, 70s y 80s del siglo pasado se construyeron a sí mismos en los municipios del oriente, los más pobres, atrasados y olvidados del Estado de México.
La diputada federal con licencia y ya candidata de MORENA para gobernadora del Estado de México, no por casualidad, sino por origen hace clic con los habitantes de los pueblos y las colonias populares de las zonas metropolitanas del Valle de México y de Toluca. Pero también por su formación profesional y académica se puede entender bien con las clases medias y altas del poniente del Estado. Y anda a la conquista de simpatías en las zonas rurales del norte y del sur del estado.
Delfina Gómez termina la precampaña punteando las encuestas y con reales posibilidades de convertirse en la primera mujer que gobierne el estado con propuestas progresistas y de izquierda.
La “maestrita” como despectiva y clasistamente la han nombrado sus adversarios priistas, que en dos ocasiones han mordido ya el polvo de la derrota, va por su tercera victoria al hilo en contra del PRI. Delfina Gómez puede ser la mujer plebeya que termine con el reinado de Atlacomulco y sus dinastías de políticos-empresarios para los cuales “un político pobre es un pobre político”. Puede ser la representante popular surgida desde abajo que termine con el imperio de la corrupción, la impunidad y violencia que se ha apoderado del Estado de México.
2. Josefina Vázquez Mota también ya es la candidata del PAN. Es una mujer que desde joven se vinculó a los grupos empresariales de ultraderecha periféricos a Acción Nacional. Nunca ha ganado una elección, ha sido dos veces diputada federal plurinominal, Secretaria de Desarrollo Social con Vicente Fox y Secretaria de Educación Pública con Felipe Calderón. Nunca electa por el voto popular siempre designada por la cúpula del PAN en turno.
Candidata presidencial panista en 2012 traicionada por Felipe Calderón que pactó su derrota con Enrique Peña, según documentó el periodista Álvaro Delgado en su libro El Amasiato. Ahora se sabe que no solamente fue traicionada por Calderón, ella misma encontró beneficio por dejarse caer a favor de Peña en 2012, los mil millones de pesos entregados por Enrique Peña a favor de la Fundación que preside honoríficamente Vázquez Mota así lo dejan ver.
El escándalo generado por la entrega de ese dinero puede ser la carga que le impida crecer a Josefina en la contienda por el gobierno del Estado de México. Por lo pronto queda claro que Josefina sí recibió dinero público para sus actividades con migrantes en Estados Unidos. Falta que la Auditoria Superior de la Federación dictamine sobre uso correcto o no de ese dinero.
Todos los cargos que Josefina Vázquez ha tenido han sido de designación cupular. Y al Estado de México donde no vive, pero ocasionalmente viene a dormir, lo más seguro es que no venga con ánimo de triunfar. Ella viene con la encomienda de Ricardo Anaya y de Felipe Calderón para que MORENA no se alce con el triunfo. Para que AMLO no se lleve esa victoria que lo enfilaría con mayor claridad hacia un triunfo en 2018.
Desbarrancar a AMLO en la entidad significaría levantar expectativas de triunfo entre los divididos panistas. Que van a pelear a muerte la candidatura presidencial del 2018 entre Anaya, Moreno Valle y una cada más rezagada Zavala. Pero si Alfredo III no levantara, lo cual es una posibilidad real, entonces Josefina se pudiera ver beneficiada con el voto de panistas, priistas y hasta los perredistas de Nueva Izquierda en el Estado. Que intentarían cerrar el paso a Delfina y a AMLO.
3. Alfredo del Mazo III es el heredero de la dinastía de Atlacomulco. Isidro Fabela, originario de éste pueblo, llegó como gobernador en 1942 impuesto por Manuel Ávila Camacho para poner orden en éstas tierras. Impuso el orden y colocó a su sobrino Alfredo del Mazo Vélez como gobernador en 1945-1951. El padre del actual príncipe heredero Alfredo del Mazo González también gobernó el reino de Atlacomulco de 1981 a 1986. Entre el mismo priismo plebeyo es considerado como el príncipe heredero del trono.
Ese estigma le pesa como una loza que lo hunde en medio del pantano del cual Peña no puede salir. Es primo hermano de Peña, sobrino de Arturo Montiel y amigo de los amigos de su padre, de Emilio Chuayffet, Ignacio Pichardo Pagaza, de César Camacho Quiroz y de los hijos del finado profesor Carlos Hank González.
Su linaje que en otro momento le hubiera ayudado, hoy lo condena. El descontento y la indignación de los mexiquenses es de tal magnitud que por primera vez el triunfo del PRI en éstas tierras ésta en duda. Por eso con Josefina el priismo tiene su plan B. Con Isidro Pastor, un plebeyo de Atlacomulco, como candidato independiente tienen su plan C para dispersar el voto. Con Oscar González del PT, su plan D con un opositor a modo. Y dicen que hasta un plan E con el candidato del PRD. De cualquier manera, ni con la dispersión del voto al extremo al priismo le salen las cuentas.
Alfredo III ha sido presidente municipal de Huixquilucan, director general de Banobras por encargo de su primo Peña. Fue gerente de Financiamiento y Análisis de Mercados de Pemex. Es actualmente diputado federal con licencia cuya actividad más destacada fue haber operado a favor del gasolinazo. En ningún cargo ha hecho algo relevante, pero su derecho de sangre lo ha colocado, con la ayuda de Peña y de su padre, como el candidato con que se la va a jugar el grupo Atlacomulco para intentar ganar el gobierno del estado por otros seis años más.
4. El del PRD ha optado por el suicidio. Incapaz de detener el éxodo de sus electores, militantes y dirigentes hacia MORENA, decidió suspender de último momento, su elección interna. Ahora el Comité Ejecutivo Nacional del PRD designará a Juan Zepeda como su candidato. Ellos pregonan ser la cuarta fuerza en un escenario de cuartos. La realidad los ubica sí en el cuarto lugar, pero un cuarto lugar nada competitivo, su lucha es salir airosos con un dígito lo más alto posible.
Realmente el crecimiento de MORENA ha absorbido al electorado amarillo. Si a eso se agrega la amenaza de Javier Salinas de no votar por un Juan Zepeda impuesto, en los hechos Salinas lo que está anunciado es un voto a favor de Josefina y del PAN, que es la alianza que vienen impulsando los Chuchos. La disputa real al interior del PRD es sobre quién se va a quedar con los restos del PRD para negociar la coyuntura del 2018. Los Chuchos y sus amigos quieren la presidencia nacional del PRD para apoyar al PAN en 2018.
Las otras corrientes encabezadas por ADN-IDN quieren quedarse con los restos el PRD para negociar con MORENA una alianza formal o de facto para el 2018. Tal y como ya lo anunció el senador Miguel Barbosa. La correlación interna de fuerzas parece favorecer a éstos últimos.
Si así van las cosas en el perredismo, éste se seguirá desbaratando. Los Chuchos operando a favor del PAN en el Estado de México, en Nayarit y Veracruz. Mientras que la alianza ADN-IDN intentarán aglutinar a las demás tribus, incluida la de Mancera para quedarse con la dirección nacional del PRD en los próximos meses.
Y con la candidatura de Juan Zepeda especular políticamente en dos direcciones. Una, sostener a Juan Zepeda para buscar su porcentaje de un digito lo más alto posible, que a estas alturas pudiera ser de 4, 5 o 6 por ciento cuando mucho. 0 dos, que Juan Zepeda en un movimiento de gran audacia pudiera declinar a favor de la candidatura impulsada por las fuerzas progresistas y de izquierda en la entidad, acción que pudiera ser determinante en el resultado final del 4 de junio.
5. La batalla electoral por el Estado de México se va tornando cada vez más importante para la estrategia de los partidos en disputa por el gobierno del estado, pero también en la perspectiva del 2018. Si el PRI gana apenas lograría sostener su principal bastión y garantizar un buen tercer lugar nacional, pero si pierde puede ir a la extinción; si el PAN gana se coloca frente a frente contra AMLO y se vuelve competitivo para el 2018 si llega sin divisiones.
Si MORENA gana apuntala la posibilidad de triunfar en 2018 con un porcentaje más amplio. Mientras que el PRD en su mejor escenario tiene que hundir el barco para tener algunos sobrevivientes y mantener algún territorio. En su peor escenario el PRD simplemente muere.
Por lo pronto termina el periodo de precampaña y viene un tenso e intenso mes de inactividad electoral. Pero el proceso se ha judicializado. MORENA ha denunciado a Josefina Vázquez Mota ante la Procuraduría General de la República, por presunto desvió de recursos y corrupción, por el dinero entregado por instrucciones de Peña a la Fundación Juntos Podemos de Josefina Vázquez Mota.
Políticamente esto significa que la competencia real por el gobierno del estado se está dando entre Delfina contra Josefina, entre MORENA contra el PAN. El príncipe de Atlacomulco Alfredo III está siendo jalado por su primo Enrique hacia el despeñadero y su seguro tercer lugar.
Ver para creer: “No hay mal que dure 100 años, ni enfermo que lo aguante”. Puede ser que Enrique Peña, involuntariamente como siempre, haya pronunciado el epitafio del PRI en su 88 aniversario: “El PRI es un partido que sabe acordar, que pacta para gobernar y transformar, pero que quede bien claro: Nunca, pero nunca pactará para dejarse derrotar…”.
Y puede ser que no haya pactado su derrota, que quiera nuevamente engañar. Pero a los más grandes imperios y a los más grandes personajes de la historia les ha llegado siempre el tiempo final. Y su derrumbe va acompañado de su inexorable derrota. Es la ley de la vida: Nacer, crecer, morir.
