
La Parte Mexiquense y Algo más….
Por Armando Peñaloza Rangel
(El Biógrafo de la Gente Común)
Este pasado fin de semana hubo dos manifestaciones en la Ciudad de México, una a favor de los matrimonios igualitarios y la otra no, en ellas cada parte defendía su postura, en el caso de los primeros su propuesta se centraba en dos puntos, una demostrar su amor a aquellas personas que aman y poder ofrecerles un patrimonio, y la otra la de los que están a favor de un matrimonio hombre mujer.
Dicha situación nuevamente pone en jaque a las posturas liberales y las conservadoras del país, las cuales cada una se aferra a su postura y no quiere decidir, el problema radica en por qué unos quiere que se vuelva ley a nivel nacional y otros un rotundo rechazo para ello, los primeros quieren cumplir lo que consideran su derecho y los otros se oponen a algo “antinatural”.
Pese a estos criterios, cada día está más cercano el día en que este se convierta en ley, por lo que pese a posturas encontradas, el problema radica en ver todo lo que implica, ya que luego del matrimonio muchas parejas esperaran adoptar a infantes, razón por la que sería necesario ver hasta qué punto es factible esto y qué tan necesario.
Las relaciones homosexuales son complicadas, no es algo sencillo, se tendría que poner fuertes candados para comprobar que efectivamente son personas idóneas y aptas para ayudar a menores y poderlos conducir por el camino exacto.
Un estudio estricto debe ser la alternativa para estas personas que en verdad quieren adoptar a un menor, pues no es algo sencillo, hay que ver todos los aspectos económico, social y político que engloban a este problema.
Son necesarios foros para ver más que la oposición a algo que día está cercano, en qué condiciones se debe de dar y de qué manera se puede evitar el que haya un conflicto grave que no sólo arrojen palabras “habladas”, sino los enfrentamientos físicos que incluyan golpes.
