
Ahora, le reclaman al presidente de la República por faltar a su palabra, ya que vendieron sus parcelas para comprar camiones con la esperanza de trabajar en las obras de las pistas, pero ahora no les dan.
“Somos hijos de ejidatarios que vendieron la tierra, y vendimos con la promesa de que nos iban a dar trabajo de mano de obra y nosotros caímos en el juego de ellos. Hasta el momento no ha habido apoyo, nada de ayuda ni trabajo”, dijeron.
Explicaron que en las comunidades del municipio de Atenco hubo más de 150 campesinos que compraron igual número de camiones pesadas como tortón o trailers para ponerlos a trabajar, pero actualmente los vehículos están parados.
«Hicimos una inversión de más de 500 o 700 mil pesos por unidad, fuimos muchos los que caímos en las promesas; sabemos que hay trabajo pero se le da preferencia a otros sindicatos de diversos estados del país y cuando nos contratan nos jinetean el dinero y hemos sido estafados porque no nos pagan lo justo”, aseveraron.
Los transportistas exigieron a los funcionarios del Grupo Aeroportuario y del gobierno federal una solución a su petición de trabajar en las obras del aeropuerto.
