JAVIER TERRONES RIVERA
En enero de este 2016, fui al DIF de Chalco, a solicitar apoyo para una silla de ruedas que necesito, y como siempre, me dicen que ahí no dan sillas de ese tipo, posteriormente hable con el subdirector y luego con el director, los cuales me comentaron, que solamente podían ayudarme si un medico me valoraba y él me prescribía ese tipo de silla, y otra vez empezó el peregrinar para conseguir esa prescripción médica, y el día 13 de abril una doctora del cris me reviso y valoro el tipo de silla que yo necesitaba, ese mismo día fui al DIF y les comente que la silla prescrita costaba alrededor de 50 mil pesos y que si no les alcanzaba había una más barata que costaba 18 mil, y el encargado de procuración de fondos me dijo que ellos tenían que darme la silla que la doctora me había prescrito, y que en un mes me la daban,
El día miércoles 13 de julio me hablaron por teléfono comentándome que el día jueves 14 de julio me entregarían la silla de ruedas en el DIF que me esperaban a las 11 am, ese día no pude dormir bien, tenía la adrenalina al 1000, parecía que 25 años de esfuerzo y sin bajar la guardia ya habían dado resultados, y la silla que tanto necesitaba y que yo si logro mover solo, por fin y después de 25 años de lucha, ya había llegado, y ya no dependería de alguien para salir de mi encierro y para que empujara mi silla de ruedas, me sentía contento y satisfecho conmigo mismo y me sentía como aquella águila a la que ya le han sanado sus alas heridas,
Ese día me aliste para ir a recibir mi silla, me puse mis guantes y me fui al DIF, llegue y me hicieron pasar a un saloncito comentándome que en unos breces momentos me la entregaban, iba y estaba feliz, por fin había llegado el día que tanto había soñado y por el que tanto había luchado, hasta que me llamaron y me dieron una silla negra, comentando que era una silla especial, y es la peor silla de ruedas que me han dado en 25 años, pues no es de mi medida, está muy chica y se me caen los pies porque ni siquiera entro en esa silla y muy mal diseñada pues se voltea y muy peligrosa ya que el fabricante le coloco una lamina a lado de las llantas y es muy peligrosa cuando uno se pasa de la silla a la cama o al revés, pues si uno se resbala y se cae en esa lamina uno se puede lesionar los testículos, ya que eso ya les ha pasado a varios compañeros.
Ese día Les comente que esa silla no era la que la doctora me había prescrito y que esa silla no me era funcional, el encargado me comento que esa era la silla y él me dijo que si era, y yo le dije como va hacer una silla activa, si una silla activa es una silla hecha a tu medida y a mí nunca nadie me tomo las medidas, el me respondió que la única que podía evaluar si era o no era la silla que me habían prescrito era la doctora que me hizo la prescripción, yo no la quería aceptar pues sabía que me harían firmar, pero también sabía que ellos, los de procuración de fondos no iban a ver y confirmar si esa era o no era la silla prescrita pues lo pudieron haber hecho y no lo hicieron, y ese día yo y mi esposa y mis hijas, nos fuimos caminando del DIF hasta el CRIS, pero la doctora tenía muchos pacientes y ya era tarde, y ya no me pudo atender, me dieron cita para el otro día, al otro día checo esa silla y vio que no era la silla prescrita, y no era ni de aluminio pues está muy pesada, y me dijo deja hablarle por teléfono y explicarle, posterior fui al DIF a ver si me iban o me van a cambiar esa silla, pero una de las señoras que atienden ahí me dijo muy molesta que lo estaban viendo y que ellos me llamaban, pero como no me han llamado y la señora ya hasta se molesta, siendo que fue error de ellos, y ellos fueron los que compraron esa silla, y ahora no solo se molestan, si no también me tratan de una manera grosera y despectiva.
Y la prueba no solo está en las fotos, sino también en que de nada sirve que un doctor me cheque y me prescriba una silla de ruedas, si en los 25 años que llevo con discapacidad, en el DIF de Chalco nunca han respetado esa prescripción médica y siempre me han dado sillas de ruedas que no me son funcionales y que limitan y disminuyen mis capacidades, en vez de maximizarlas, pero esta ultima administración del DIF, fue la que me dio o me ha dado la peor silla de ruedas.
Y no le estoy pidiendo la silla de titanio que muchos médicos me han prescrito, lo único que les estoy pidiendo es una silla de ruedas activa de aluminio que cuesta 18,000, y tampoco le estoy pidiendo la ultima silla que me prescribieron que cuesta 50,000
Y lo único que quiero y les pido es una silla de ruedas que maximice todas mis capacidades y no una silla de ruedas que las minimicen, pero esta administración no saben escuchar y a uno como usuario con una experiencia de 25 años en el área de la discapacidad, nunca lo escuchan ni lo quieren tomar en cuenta, aunque uno sea una persona que le gusta informarse y buscar información y tenga esa experiencia y esa capacidad, que ellos no tienen.
Y yo no tengo necesidad de andar de aquí para ya pidiendo ayuda para conseguir esa silla, yo me accidente trabajando, pero la triste realidad es que en este país se defiende más a un delincuente que a un trabajador.
Y que a pesar de que uno le eche ganas y no se deje vencer, la discapacidad que ellos poseen todavía no desaparece, y las necesidades y obstáculos que la sociedad e instituciones ponen tampoco desaparecen.
Y estas son las instituciones del no se puede, del ya casi, del nosotros te hablamos, y que uno tiene que andar arreando para que se pongan hacer las cosas, y son las instituciones que como ser humano, me han frenado y mermado mi desarrollo personal, durante 25 años.
Y la Silla de Ruedas ideal es aquella que liberara todo el potencial y la capacidad del usuario, y es aquella que le permite al usuario mantener una correcta alineación del cuerpo, y sin hacer un gasto energético por parte del afectado para corregir o modificar una mala postura, y que le permita la propulsión y el desplazamiento con el mínimo esfuerzo. Es por ello por lo que una silla debe ser personalizada y específica para cada caso,
Porque una silla de ruedas debe tener como primer objetivo, permitir al usuario la máxima movilidad, funcionalidad, y comodidad, y para cumplir con este primer objetivo,
la silla debe ser diseñada para ajustarse a la persona, y no es la persona la que debe ajustarse a la silla, si uno escoge una silla de ruedas inapropiada, o es muy incómoda o tiene una inclinación hará que el usuario resbale hacia delante o se incline hacia un lado, el resultado será que la energía del usuario se malgastará de manera innecesaria debido al esfuerzo continuado por modificar su postura, y una silla de ruedas inapropiada puede provocar una discapacidad extra.
Y la independencia en una silla de ruedas puede facilitarse o empeorarse como resultado de una toma de medidas correcta o incorrecta, la silla es una extensión del individuo y que cada individuo tiene unas necesidades que deben ser tomadas en consideración.
Pero ya lo dijo el Marqués de Sade, No hay mas infierno para el hombre que la estupidez y la maldad de sus semejantes.
Y la violencia estructural, que es la originada por un conjunto de estructuras, tanto físicas como organizativas, que no permiten la satisfacción de las necesidades, y que es la peor de las tres violencias (la cultural, la directa y la estructural), porque es el origen, es la que mas daña y es aplicable en aquellas situaciones en las que se produce un daño en la satisfacción de las necesidades humanas básicas (supervivencia, bienestar, identidad o libertad), y que daña el desarrollo de una persona.
Y la Organización Mundial de la Salud define a la violencia como, «El uso de la fuerza o el poder contra una persona o un grupo, o una comunidad, que cause daños físicos, psicológicos, o moral y que prive o limite a una persona de un desarrollo integral y en todas las áreas o necesidades del ser humano»
