Sin embargo, pese a los crímenes y a la exigencia social de que se destituya al jefe de la policía por ser cómplice de la delincuencia, los líderes nacionales de Antorcha, arropan a su alcaldesa, para que no sea cuestionada por la inseguridad.
Algunas organizaciones políticas de la llamada izquierda realizaron una manifestación justo en el momento en que la alcaldes Rosalba Pineda, daba su informe de 100 días.
Pero aunque los antorchistas de Chimalhuacán maquillaron todo un escenario para hacerle creer a los ciudadanos que «todo esta bien y hay progreso», en las calles se respira miedo, porque cualquiera puede ser víctima de un delincuente que tiene de cómplice a la autoridad antorchista.
