
Los hombres que no rebasaban los 30 años de edad, quedaron tirados a un costado de un estacionamiento.
Uno de ellos tenía el tiro de gracia en la cabeza y otros dos en la espalda; el otro, quedó con seis impactos en la espalda.
En el lugar la policía encontró 11 casquillos percutidos de armas calibres 2.23 y 20 cartuchos quemados de una nueve milímetro.
