
Por este motivo día, unos 100 transportistas se apostaron en la entrada 7 del sitio en donde se realizan las primeras obras del aeropuerto y sobre la autopista Peñón-Texcoco.
Pero apenas habían iniciado su protesta, el gobierno del Estado de México desplegó más de 200 policías para replegar a los choferes que lo único que exigían el pago de sus salarios desde noviembre.
Las empresas que participan en la construcción del aeropuerto, a través de terceros, contratan a los choferes de los camiones que transportan los materiales, por ello, no les llegan a pagar a tiempo, porque el único que gana es el intermediario.
