
Según el diputado federal priista Filiberto Guevara González, estos factores contribuyen a que continúe el robo a mano armada, afectando así a la sociedad. Además, artículos como joyas, línea blanca y demás bienes muebles, producto de los asaltos, circulan de manera legal en el mercado, pudiéndose adquirir con una factura o una nota fiscal expedida por las casas de empeño.
Con este documento, el comprador respalda su procedencia, pero queda impune un ilícito. Es así como el delincuente logra adquirir dinero fácil y rápido después de consumar su asalto.
El robo y la compra-venta de artículos de procedencia ilícita es un delito gravoso por el que tiene que ser castigado tanto el asaltante como la institución que participe en la compra, como las casas de empeño.
Lamentablemente estos negocios carecen de los mecanismos necesarios para asegurarse de que los artículos que toman a prenda no provengan de hechos ilícitos y violentos, por eso deberían exigir a los deudores que comprueben la procedencia legitima de sus piezas.
