
Decidió dejar su país natal y estudiar sobre la marihuana, sus propiedades y fundar, junto a otros cuatro colaboradores uruguayos, “Sediña, Marihuana y Derivados“, un negocio que tiene como público objetivo a los consumidores de esta planta.
La historia la cuenta OGlobo…
Bastos contó que por el momento sólo vende papel para enrollar la marihuana, la seda y el triturador de humo, hasta que la plantación esté lista. El objetivo final de la empresa será producir la fibra de cáñamo, utilizada en la fabricación de ropas, zapatos y bolsas y venderla para la industria.
Con respecto a las facilidades que el país ofrece, está bastante satisfecho. “Uruguay está 20 años por delante nuestro. Hay muchas oportunidades en el país, que Brasil no me da”, indicó, refiriéndose al clima liberal que se vive en las calles de Montevideo, donde uno puede fumar libremente sin restricciones.
