
Algunos taxistas de la organización Carlos Salinas, señalaron que a ellos, sus líderes, los obligaron a ir al evento, de lo contrario, serían castigados durante ocho días para no salir a trabajar.
Mientras que amas de casa dijeron que les prometieron una despensa por estar en el acto, pero después de que terminara el evento, no recibieron nada. «Nos mandaron a las oficinas de nuestros líderes donde íbamos a recibir la despensa», expresaron.
Miguel Ángel Luna, en su pretensión de ser tomado en cuenta para la presidencia municipal de Valle de Chalco o para una diputación, quiso mostrar «su músculo político» pero para ello, utilizó viejos trucos para «acarrear» a la gente a su evento.
Uno de sus invitados fue Juan Carlos Soto Ibarra, líder local del Partido Movimiento Ciudadano, pero llegó sin gente.
