
COCOTITLÁN, MEX.- Con la finalidad de preservar la tradición del pueblo conocido como los “Brujos”, se prepara el “Segundo Festival de las Mil Lumbres del Cerro de Cocotitlán”, en donde desde el día 28 de este mes y 2 de noviembre, habrá exposiciones gastronómicas y artesanales, además de que por las noches, vecinos que habitan en la colina, apagan en una hora determinada sus casas y prenden antorchas para que se vea iluminada.
Cuenta la tradición oral que, antes que este pueblo de Cocotitlán, tuviera luz eléctrica, la gente que, vivía en el cerro, por las noches, prendían lumbre para iluminar el camino hacia la colina, por lo que las antorchas se meneaban y la gente de abajo creían que eran brujos y brujas, por lo que, se les quedó como gentilicio de los brujos.
Destacaban los señores “Grandes”, que, la gente que vivían abajo y las que pasaban por el camino viejo de Cocotitlán Chalco, los primero desde las 7 de la noche, ya no salía de sus casas y la gente que cruzaba por el lugar, desde las 5 de la tarde, mejor no circulaba, ya que según los brujos los encantaban y se los llevaban al “Cazo”, para quitarles parte de sus cuerpos, para después se los comían.
Ahora la Casa de Cultura, se prepara para el festival de las mil lumbres del cerro de Cocotitlán, la cual será la segunda edición en ésta administración municipal, se espera una atracción de turistas tanto nacionales como internacionales, ya que este poblado es conocido por su feria del elote.
En la Segunda Edición del “Festival de las Mil Lumbres del Cerro de Cocotitlán”, llegarán artesanos de diferentes municipios del valle Toluca, además de exposiciones gastronómicas, principalmente comida de Conejo, ya que dice un refrán popular, “Coma Conejo para que no se haga Viejo”.
Cabe destacar que, en la cima del cerro de Cocotitlán, existe una zona prehispánica, dedicada a la astronomía, ya que hay piedras con grabados antropomorfas y que nos dice que son del Dios Tonatiuh, (SOL) y Citlalminas, (Estrellas), entre otros grabados, por lo que esta zona, según arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, (INAH), estaba dedicado a la observación del cielo nocturno.
Cabe destacar que, en los municipios de Cocotitlán y Temamatla, se han encontrado piedras cinceladas del universo, el cual están en pleno abandono por las autoridades culturales del INAH, y por las administraciones que encabezan, Miguel Florín González y José Rosalío
Muñoz López, ya que no les importa si su pueblo sean ignorantes de su propia cultura, identidad y raíces.
