
Al principio se habla al de unos dos mil habitantes, pero en el lugar solos había unas 300 personas que esperaban la llegada de la policía, para impedir que entrara, pero al ver que era una fuerza mayor que ellos, decidieron rendirse, sin prestar persistencia.
Con la salida del sol, se pudo apreciar la presencia policiaca, así como a más de 300 vecinos que están a la entrada de este terreno, quienes espera que les permitan rescatar algunas de sus pertenencias.
Otros colonos se mantienen esperando información, porque aseguran que pagaron los terrenos a Manuel Solís Berber, dirigente que se los vendió sabiendo que estos eran irregulares.
Algunas hablan de que entregaron desde 40 hasta 90 mil pesos, porque se les pedía dineros para el pago de los predios, así como para trámites diversos y hasta para el proceso penal que enfrentó Manuel Solís.
